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REGIONALES

12 de enero de 2015

El principal sospechoso, cuñado del investigador

El comisario del pueblo, que ya fue desplazado, tenía una relación con la hermana de Aragallo. Creen que la víctima murió por asfixia.


Cómo murió María Eugenia Villafañe es la respuesta que le brindará en las primeras horas de esta semana el informe preliminar de la necropsia realizada al cuerpo hallado sin vida a la vera de la vieja Ruta Nacional 8, a cuarenta kilómetros de la localidad de La Carlota.
El peor final, tras casi un mes de desaparecida, fue el resultado de una serie de factores que son motivos de investigación por parte de la doctora Ana Venturuzzi, que no descartó abrir nuevas líneas investigativas al igual que endurecer la carátula que pesa sobre el único detenido y sospechoso, Walter Aragallo.
Según trascendió de fuentes consultadas por LA MAÑANA, la mujer habría muerto entre el 12 y el 13 de diciembre a través de algún mecanismo de estrangulamiento. Así habría surgido del primer estudio del equipo forense, a pesar del estado de los restos hallados.
El cuerpo, en avanzado estado de descomposición, fue descubierto durante un rastrillaje en esa área rural, luego que los principales operativos se habían concretado a la vera del río Cuarto. La ubicación del cadáver, nació a partir de una contradicción entre el principal sospechoso y un empleado de éste, con respecto a un supuesto auxilio mecánico que se habría realizado por esos días en la zona.

¿Encubrimiento policial?
Las sospechas de una “demorada” investigación policial al principio de la causa, allá a mediados de diciembre pasado, es uno de los puntos álgidos del caso. ¿Existió una demora ex profeso en el inicio de las pesquisas? O simplemente, una vez más, supusieron que ¿se trataba de un abandono voluntario del hogar?
La noche del 11 de diciembre de 2014, María Eugenia Villafañe había intercambiado al menos 40 comunicaciones telefónicas, ya sea por llamadas o mensajes de texto, con el principal sospechoso de lo que hasta hace unas horas era una desaparición y hoy es una muerte.
¿Ella le reclamaba la paternidad de su embarazo en marcha? ¿O estaba dispuesta a hablar de otras cuestiones y eso la hacía “peligrosa” para Aragallo?
En el pueblo, consternado por semejante desenlace, los comentarios son muchos y variados. Algunos de ellos coinciden en cierta connivencia del comisario local Sergio López, que fue relevado hace unos días, con el comerciante sospechado, detenido desde el pasado 30 de diciembre. 
La cercanía entre ambos protagonistas es a tal punto que, no sólo eran conocidos del diario vivir en Canals, sino que el uniformado mantenía una relación sentimental con la hermana de Aragallo. Esta situación lo habría condicionado a la hora de actuar ante la desaparición de Villafañe, madre de cinco hijos que van de los 17 a los 2 años de edad. 
¿Lo podría haber encubierto o quizás ayudado a trasladar el cuerpo?, son algunos de los cuestionamientos que se interrogan los familiares y los allegados de la víctima.
Esa versión llegó a las autoridades de la Departamental Unión de la Policía que dispusieron separar al jefe local, con otros dos oficiales, al tiempo que se habría dado intervención al Tribunal de Conducta Policial para determinar supuestas responsabilidades en la tardía pesquisa.


 

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