26 de junio de 2026
Encerrados, denustridos y golpeados: detuvieron a una madre y su pareja por maltrato infantil en Santa Cruz
Una nena de siete años logró escapar de su casa y pedir ayuda para rescatar a su hermano de cinco. El estado de salud de ambos era deplorable, por lo que tuvieron que ser internados de urgencia
Un caso de maltrato infantil dejó paralizada a la ciudad de Pico Truncado, provincia de Santa Cruz, luego de que una madre y su pareja fueran detenidos por las terribles condiciones en las que se encontraban sus dos hijos. A raíz del deterioro de la salud de las víctimas, tuvieron que ser hospitalizadas por un cuadro de desnutrición, anemia y parásitos.
Todo se destapó el pasado 28 de mayo, luego de que una nena de siete años saltó desde la ventana de un primer piso para huir del cautiverio al que la tenían sometida en una vivienda ubicada en el barrio 400 Viviendas. Tras escaparse, la menor pidió auxilio para ella y su hermano de cinco.
Alentada por el hambre y el miedo, la pequeña logró pedir ayuda a sus vecinos, lo que permitió que el Área de Protección Integral de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes interviniera de forma inmediata en el hecho. Desde el momento cero, los investigadores catalogaron a la situación como el caso de maltrato infantil más grave de la última década en la provincia de Santa Cruz.
De acuerdo con la información publicada por La Opinión Austral, las autoridades resguardaron a los niños y formalizaron una denuncia que dio inicio a una exhaustiva investigación judicial, marcada por el hermetismo y la recolección de pruebas durante aproximadamente un mes.
Apenas lograron ser rescatados, los nenes tuvieron que ser internados de urgencia, debido al deterioro en su salud. Luego de haber sido inspeccionados por el personal médico, ambos fueron diagnosticados con cuadros severos de desnutrición, anemia y parásitos.
"Los nenes estaban encerrados en una habitación sin comer, en ocasiones tomando agua del lavamanos del baño", denunció una tía de los menores, quien denunció lo ocurrido en redes sociales, tras enterarse del calvario que sufrieron sus sobrinos.
Según los detalles recopilados por Tiempo Sur, la mujer indicó que a los chicos se les restringía el acceso a condiciones básicas de higiene y se los forzaba a realizar sus necesidades fisiológicas dentro de un tarro que se encontraba en la misma habitación donde dormían.
"Los golpeaban porque no engordaban, y lo poco que les daban de comer era sopa", apuntó. Frente a esto, informó que la familia se encuentra a cargo de la protección de los menores. Asimismo, expuso que tuvieron que vivir situaciones de hostigamiento por parte de la madre de los niños y su pareja.
Como resultado de las pericias, las autoridades señalaron que los nenes eran sometidos a un régimen de encierro estricto, aislamiento absoluto, violencia física y psicológica sistemática y una severa privación de alimentos. "El nivel de violencia al que habrían sido sometidos estos menores no tiene precedentes recientes en Pico Truncado", afirmaron fuentes oficiales ligadas a la causa.
Para ordenar la detención de la madre de los menores y de su pareja, la Justicia basó su resolución en los resultados de las pericias médicas y psicológicas. Sobre todo, en las entrevistas especializadas y declaraciones que otorgaron las víctimas en Cámara Gesell. Estos elementos permitieron reconstruir el calvario que vivían los menores en el domicilio.
De esta manera, la Fiscalía atribuyó que tanto la madre como el hombre fueron imputados por los delitos de reducción a servidumbre, privación ilegítima de la libertad agravada, lesiones graves y abandono de persona agravado por el vínculo y el deber legal de cuidado.
En línea con esto, detallaron que los acusados mantuvieron a los niños en una situación de sometimiento extremo, con control absoluto sobre sus vidas, restricción de su autodeterminación, privación de necesidades básicas, aislamiento social y violencia sistemática, lo que resultó en la progresiva anulación de la personalidad y autonomía de las víctimas.
Un factor determinante en la causa fue el sistema de videovigilancia instalado en la vivienda. Las filmaciones recolectadas se convirtieron en pruebas irrefutables del maltrato y el abandono crónico al que estaban sometidos los menores, según confirmaron las fuentes oficiales.
Finalmente, la tía de los nenes subrayó que el silencio ante estas situaciones también causa daño y sostuvo que no dejarán de alzar la voz, porque los niños necesitan adultos que los protejan y nadie debe vulnerar sus derechos. Por este motivo, plantearon como propósito acompañar la recuperación de los menores y trabajar para devolverles su infancia.
