25 de junio de 2026
Juicio por Loan: Alan Cañete declaró tres horas, respondió con evasivas sobre la Fundación Dupuy y pidió perdón a otro acusado
El acusado de integrar la denominada "banda del hotel" fue el primero en declarar ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes. Intentó justificar su llegada a 9 de Julio, explicó cómo conoció a Elizabeth Cutaia y Nicolás Soria y protagonizó un insólito intercambio al referirse a otro de los imputados: "Es mi peluquero"
Alan Cañete se convirtió este miércoles en el primer imputado en declarar en el juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña. Lo hizo durante casi tres horas ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes, donde intentó justificar su llegada a 9 de Julio en junio de 2024 y defendió el trabajo que realizó junto al grupo que luego sería conocido como la denominada "Banda del hotel".
Según sostuvo, viajó a Corrientes impulsado por su compromiso con la lucha contra los abusos contra menores y con el objetivo de colaborar en la búsqueda del niño desaparecido. Sin embargo, durante su exposición tuvo dificultades para responder dos preguntas centrales formuladas por la fiscalía.
La primera estuvo relacionada con su supuesto vínculo con la Fundación Lucio Dupuy. Cañete aseguró que había hablado con Ramón Dupuy y que contaba con autorización para actuar en nombre de la entidad. Sin embargo, luego relativizó esa afirmación y sostuvo que el abuelo de Lucio terminó tomando distancia del grupo debido a las amenazas que recibían quienes participaban del caso en Corrientes.
La explicación no terminó de convencer a la fiscalía. Cuando el fiscal general Carlos Schaefer le exhibió una conversación en la que Cañete le planteaba a Dupuy la necesidad de llegar a Corrientes con el respaldo de alguna organización y este le respondía: "Decí que me conocés", el acusado no logró explicar con claridad cuál era el vínculo formal que mantenía con la fundación y cayó en respuestas reiterativas que se extendieron durante varios minutos.
El segundo momento incómodo llegó cuando la fiscalía le preguntó qué relación tenía la búsqueda de Loan con la permanencia durante varios días de familiares directos del niño y menores de edad en el hotel Despertar del Iberá, que funcionó como base de operaciones del grupo.
La acusación sostiene que los integrantes de la denominada "Banda del hotel" mantuvieron allí a testigos y familiares mientras avanzaba la investigación. Ante las preguntas sobre ese punto, Cañete tampoco logró ofrecer una respuesta precisa.
La declaración obligó a intervenir reiteradamente a su defensor, Martín Leiro, quien buscó ordenar las respuestas y evitar que la extensa exposición terminara complicando aún más la situación procesal de su asistido.
Sobre el final de su exposición, Cañete también se refirió a Pablo Gabriel Núñez, otro de los acusados de la denominada "Banda del hotel".
Cuando su defensor le preguntó quién era, respondió: "Es mi peluquero". Según relató, lo convocó a Corrientes porque necesitaba cortarse el pelo durante los días que pasó en 9 de Julio. "Lo llamé porque tenía el pelo hecho un desastre. Le dije: 'Amigo, venite'. Se tomó un colectivo y llegó a Corrientes. Terminó cortándole el pelo como a diez personas", afirmó.
Núñez integra el grupo de imputados acusados de haber participado de maniobras para entorpecer la investigación por la desaparición de Loan. Antes de terminar su declaración, Cañete también le dedicó unas palabras: "Quiero pedirle perdón a Pablo y a su mamá por todo esto que están viviendo".
Cañete, de 34 años, integra el grupo de diez acusados de la denominada causa paralela, vinculada a las presuntas maniobras de encubrimiento y desvío de la investigación por la desaparición de Loan. Según la fiscalía, junto a Elizabeth Cutaia y Nicolás Soria, alias "El Americano", conformó el núcleo de conducción del grupo que desembarcó en Corrientes pocos días después de la desaparición del niño, presentándose como vinculado a la Fundación Lucio Dupuy.
Su nombre ya había trascendido fuera del expediente Loan meses antes del inicio del juicio. En febrero de este año quedó mencionado en una investigación vinculada a Morena Rial y debió explicar públicamente cuál era su relación con la mediática y por qué le había facilitado un vehículo que luego fue utilizado en un robo. Aunque ese episodio no tiene relación con el caso Loan, volvió a exponer públicamente a uno de los acusados más relevantes de la denominada "banda del hotel".
En el caso de Loan, la acusación sostiene que participaron de distintas acciones destinadas a influir sobre testigos, familiares y menores de edad, además de desplegar actividades paralelas a la investigación oficial.
Durante buena parte de su declaración, Cañete intentó demostrar que existía una relación previa con Ramón Dupuy y con distintos actores vinculados al caso. Para ello se apoyó en dos fotografías que exhibió ante el tribunal. Una de ellas lo mostraba junto a Elizabeth Cutaia y al propio Dupuy. La otra era una imagen de una lapicera que, según afirmó, le había sido obsequiada por la jueza federal Cristina Pozzer Penzo.
Otro de los tramos llamativos de la audiencia estuvo vinculado a la forma en que conoció a dos de los acusados que, según la fiscalía, integraban junto a él el grupo de conducción de la organización.
Respecto de Nicolás Soria, alias "El Americano", aseguró que fue presentado por un periodista de una señal de noticias. Según contó, le dijeron que Soria tenía vínculos con organismos internacionales como Interpol o el FBI.
Sin embargo, afirmó que recién habló personalmente con él en Corrientes, cuando llegó al hotel donde el grupo había instalado su base de operaciones.
Sobre Elizabeth Cutaia, relató que la conoció a través de un amigo. Según dijo, la abogada buscaba incorporarse a un estudio jurídico en el que él trabajaba junto a su cuñada, que sí es letrada.
Aunque remarcó varias veces que no es abogado y que todavía le faltan cuatro materias para recibirse, sostuvo que se desempeñaba en tareas vinculadas a la criminalística y que integraba un estudio jurídico. Según su versión, poco después de comenzar a trabajar con Cutaia decidieron independizarse y abrir una oficina propia que llegó a contar con seis profesionales.
En su declaración, Cañete insistió en varias oportunidades en que no es abogado. Sin embargo, al recordar las entrevistas televisivas que dio durante los primeros meses del caso, admitió que no le molestaba que lo presentaran como "doctor".
