5 de junio de 2026
Crisis en Cuba: se agrava la situación de la industria del turismo tras la salida de cuatro cadenas hoteleras
En una sola semana, Meliá, Iberostar, Blue Diamond y Archipiélago International redujeron o cerraron operaciones en la isla, en un contexto marcado por sanciones y por el bloqueo petrolero vigente desde enero
El sector turístico de Cuba atraviesa su peor momento en dos décadas tras la salida parcial o total de las cuatro grandes cadenas hoteleras internacionales que operaban en la isla en el transcurso de una sola semana.
En los primeros cuatro meses de 2026, la isla recibió 328.608 turistas internacionales, un 55,8% menos que en el mismo período del año anterior. La administración de Donald Trump mantiene sanciones focalizadas en los sectores turístico, energético y financiero, e intensificó la presión con un bloqueo petrolero vigente desde el 29 de enero.
Meliá Hotels International, la cadena española con mayor presencia en Cuba, anunció su salida "inmediata" de 15 de los 35 resorts que gestionaba. Iberostar, de la misma nacionalidad, comunicó el abandono de 12 de sus 18 establecimientos. En ambos casos, la propiedad de los inmuebles permanece en manos de empresas estatales cubanas.
El grupo hotelero argumentó que "el contexto geopolítico social, legal y económico" de la isla motivó la decisión, descrita como "una combinación de circunstancias sobrevenidas ajenas a la capacidad de gestión o actuación" de la compañía. Iberostar empleó términos similares para justificar su retirada parcial.
A estas dos retiradas se sumaron las del grupo canadiense Blue Diamond, que cesó su actividad de forma total en Cuba, y de la indonesia Archipiego International, que operaba seis establecimientos en el país caribeño.
Las hoteleras no fueron las primeras en actuar. Desde el inicio del bloqueo petrolero, la mayoría de las aerolíneas que operaban rutas hacia Cuba suspendieron sus frecuencias. Las cuatro compañías canadienses que conectaban la isla con el país cesaron operaciones, al igual que las dos aerolíneas rusas.
Air France y Turkish Airlines también dejaron de volar al país caribeño. En el caso de España, la mayoría de frecuencias se cancelaron de forma temporal y actualmente solo Air Europa mantiene dos vuelos semanales, frente a los hasta cuatro diarios que llegaron a operar. Las únicas rutas que se sostienen, aunque con menor frecuencia, son las que unen Cuba con México, Panamá y con Estados Unidos.
Cuba cerró 2025 con apenas 1,8 millones de turistas extranjeros y una ocupación hotelera del 18,9% en un inventario de unas 80.000 habitaciones, frente a los 4,6 millones registrados en 2018, cuando las relaciones diplomáticas con Washington atravesaban un momento de auge. El turismo ha sido durante décadas uno de los tres principales generadores de divisas del país, junto a las remesas y las misiones médicas, en una nación que importa el 80 % de lo que consume.
El destino de las instalaciones que dejaron de operar permanece sin definir. Entre las opciones que se barajan figura la gestión estatal directa o la reorganización de la propiedad para desvincularlas del Grupo Gaviota, filial del conglomerado empresarial del Ejército cubano Gaesa, que figura en la lista de entidades sancionadas por EEUU.
(Con información de EFE y Reuters)
