3 de junio de 2026
Declararon culpable a la mujer que mató a puñaladas a su pareja porque la quería dejar
Un tribunal de Córdoba sentenció a prisión perpetua a María Belén Barreto tras dos meses de debate. La víctima tenía 24 años y un hijo en común con la acusada
El juicio por el crimen de Alexis Aubillan Marín, ocurrido en Córdoba en 2023, llegó este lunes a un veredicto luego de que la Cámara en lo Criminal y Correccional de Río Tercero declarara culpable a María Belén Barreto y la condenara a perpetua.
La Justicia la declaró culpable del delito de homicidio calificado por el vínculo por el hecho ocurrido el 27 de diciembre de 2023 en la localidad de San Agustín. Barreto, de 31 años, fue considerada responsable de haber asesinado a su pareja, de 24, de ocho puñaladas en la vivienda que compartían junto a su hijo pequeño, además de las tres hijas de la imputada, producto de una relación anterior, según informó El Doce.
El tribunal técnico, integrado por Guarania Barbero, José Argüello y Alberto Larghi, llevó adelante el proceso judicial desde el 25 de abril con la participación de un jurado popular. La acusación estuvo a cargo del fiscal de Cámara Gustavo Martín, mientras que la defensa fue ejercida por el abogado público Daniel Apóstolo Barbieri. Durante el debate se escucharon las declaraciones de familiares y testigos, quienes aportaron detalles sobre la relación entre Barreto y Marín.
De acuerdo con los testimonios de la familia del joven, la pareja mantenía un vínculo conflictivo y él había manifestado su intención de separarse. Un primo de la víctima señaló que "estaba cansado, se quería ir y ella no quería que se fuera, pero las cosas no iban". El mismo familiar relató que, tras enterarse de una discusión, se acercó a la vivienda y al llegar encontró que Marín ya había sido asesinado.
Los allegados de la víctima sostuvieron que la relación de pareja avanzó rápidamente y que Barreto lo aisló de su entorno familiar. Incluso, relataron que en la casa no había fotos familiares y que la vivienda contaba con medidas para reforzar el aislamiento, como media sombra y candados en la entrada. Sostuvieron que el vínculo estaba marcado por la manipulación y la violencia y que la acusada utilizaba al hijo en común para controlar la situación.
La mujer quedó detenida el mismo día del crimen y fue imputada por homicidio calificado por el vínculo. Fue ella quien notificó a las autoridades sobre lo ocurrido. Cuando la policía llegó a la vivienda, halló a Marín tendido en el suelo con varias lesiones de arma blanca y signos de haber sufrido violencia. Barreto permaneció con el menor, mientras que las tres niñas que vivían allí quedaron bajo la tutela de su padre biológico. La Justicia le otorgó inicialmente prisión domiciliaria, considerando que tenía a cargo al bebé, y fijó su lugar de residencia en Villa Domínguez, Entre Ríos, junto a su abuela de crianza.
Este beneficio fue revocado y, desde comienzos de este año, estaba detenida en la cárcel de Bouwer a la espera del proceso judicial, según consignó El Doce. En tanto, el hijo de la pareja continuó bajo el cuidado de una familiar de la acusada en Entre Ríos, situación que fue objetada por los abuelos paternos, quienes solicitaron la tenencia del menor desde el inicio de la causa.
El juicio, desarrollado con jurados populares, comenzó a las 8:30 en la Cámara del Crimen de Río Tercero. La instancia judicial se centró en el análisis de las pruebas y en la escucha de los testimonios, entre ellos el de los familiares de la víctima, quienes sostuvieron que Marín había manifestado su deseo de abandonar la relación, pero no encontraba la manera de hacerlo sin poner en riesgo a su hijo menor.
La sentencia de prisión perpetua para Barreto fue dictada tras un extenso debate y la evaluación de todos los elementos presentados.
