1 de junio de 2026
"Quiero que me explique por qué": el shock de la madre de Barrelier, que se enteró del crimen de Agostina Vega el día de su cumpleaños
Viviana Brizuela habló con Infobae desde la esquina de la casa donde crió al único detenido por el crimen de la menor. El recuerdo de la infancia y el shock de la noticia
Desde Córdoba— Mientras el país se enteraba del hallazgo sin vida de Agostina Vega en un descampado, Viviana Brizuela pasaba el peor cumpleaños de su vida. "Tengo 61, los cumplí ayer", le dijo a Infobae este domingo.
El festejo nunca existió. En lugar de recibir saludos o reunirse con su familia, pasó el día llorando en la cama, intentando asimilar una noticia que todavía no logra comprender: que la adolescente buscada desde hacía una semana había sido asesinada y que su hijo, Claudio Barrelier, quedó señalado como el principal sospechoso del crimen.
"Todavía estoy en shock. Me cuesta creer todo esto. No quiero prender la telecisión", dijo desde la esquina de la casa donde crió al único detenido por el homicidio de la menor. A pocos metros, un móvil policial permanecía apostado sobre la cuadra como parte de la custodia dispuesta tras la conmoción que generó el caso.
Viviana Brizuela dedicó su vida a cuidar a sus dos hijos. Trabajó como guardia de seguridad durante años y ahora hace limpiezas en casas de familias. Vive en el barrio de Alta Córdoba con su madre de 86 años; a unas 20 cuadras del domicilio de Barrelier, que ahora está preservado por ser un punto clave en la investigación por Agostina.
Durante el diálogo con Infobae, la mujer no paró de llorar.
"Ya salí a decir que me perdonen", sostiene. Y sigue: "Yo no creí una cosa así. Hacía bastante que no lo veía, pero el lunes lo vi. Lo vi bien", contó. Ese día, la menor ya llevaba más de 24 horas desaparecida y el acusado ya había estado en el descampado donde en las últimas horas encontraron los restos de la víctima.
La mujer aseguró que nunca tuvo relación con Agostina. "A la nena no la conocía. Una sola vez la vi", explicó. Sobre Melisa Heredia, la madre de la menor, recordó que la conoció en un campeonato de fútbol al que asistió para ver jugar a su hijo. "Me la presentó como una amiga. Fue una sola vez", sostuvo.
"Pensé que era inocente. Yo no lo crié con esos valores. Yo lo crié con educación, con principios... ", afirmó al recordar las primeras horas posteriores a la detención de su hijo. Y siguió: "Era un solcito, lo quería todo el mundo. Salía de acá y saludaba a todos. Un chico sano", recuerda sobre la infancia de Claudio.
"Nunca me hubiera imaginado esto, quiero ir a verlo para que me explique por qué", siguió. Y repite la pregunta que la acompaña desde que se enteró de la noticia: "¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?".
En ese contexto, Brizuela también aseguró que desconocía el antecedente judicial que pesaba sobre su hijo por una causa de privación ilegítima de la libertad ocurrida el año pasado. "Nunca supe nada. Nunca", respondió cuando fue consultada sobre ese episodio.
Brizuela también habló de Marianela, la pareja de Barrelier y madre de una de sus nietas. Según contó, la mujer se encontraba en la vivienda de barrio Cofico cuando ocurrió el hecho que ahora investiga la Justicia y también estaba allí cuando la Policía realizó los allanamientos. "Está destruida", resumió.
La madre del acusado aseguró que su nuera tampoco logra comprender lo ocurrido. "No entiende. Nadie entiende nada", repitió.
La presencia de Marianela en el domicilio durante aquellas horas es uno de los aspectos que forma parte del contexto reconstruido por los investigadores, que todavía intentan establecer qué ocurrió dentro de la vivienda y si hubo más involucrados en el crimen de Agostina.
La noticia golpeó a toda la familia. A Viviana quién más le preocupa es su madre 86 años. También están sus nietos, que comenzaron a hacer preguntas para las que todavía no encuentra respuestas. "No sé cómo voy a terminar", confesó.
Mientras habla, Viviana repasa algunos momentos que marcaron la vida de su hijo. Uno de ellos fue la muerte de su marido, cuando Claudio estaba a punto de cumplir 18 años. "Cuando falleció su padre lo senté y le dije: 'Ni el alcohol ni la droga te van a devolver a tu papá'", recordó entre lágrimas.
Dice que siempre intentó mantenerlo alejado de los problemas y que estaba orgullosa de él. "Era trabajador. Si no le alcanzaba la plata hacía electricidad, albañilería, lo que saliera. Siempre trabajó", contó.
Por eso insiste en que no logra reconciliar esos recuerdos con la acusación que hoy pesa sobre su hijo. "Nunca fue violento", aseguró. "Era un sol para su nena. Su hija era su vida, sus ojos, su orgullo. Nunca le levantó la mano ni le gritó. Jugaba todo el tiempo con ella", recordó entre lágrimas.
