17 de marzo de 2026
El juicio por la muerte de Maradona: cronología de una causa trabada y qué prepara la defensa

Los siete profesionales de la salud acusados del homicidio simple con dolo eventual del Diez iban a comenzar a ser juzgados este martes, pero el inicio fue postergado para el 14 de abril
Estaba todo listo para que este martes a las 10 se comenzara a debatir en la Justicia las posibles responsabilidades médicas que provocaron la muerte de Diego Armando Maradona. Tras un 2025 con un proceso judicial obstaculizado, luego nulo y finalmente incierto, el Tribunal Oral en lo Criminal N�7 de San Isidro arrojó luz sobre la causa antes de fin de año y resolvió que este 17 de marzo empiece el juicio. Era hoy. Pero, como ya ha ocurrido antes, todo se trastabilló a último momento.
El expediente tiene en total a ocho imputados por el delito de homicidio simple con dolo eventual del máximo ídolo del fútbol argentino. Pero pareciera estar cubierto por un manto que nunca lo deja avanzar. Cuando todo parece encaminado, surge algún planteo, una resolución o hasta un insólito documental protagonizado por una otrora jueza que hace dar marcha atrás.
Esta vez, cuando faltaba una semana para este 17 de marzo, fecha de inicio del juicio contra siete de los ocho acusados -porque la octava se enfrentará a un jurado popular más adelante-, los magistrados hicieron lugar a un pedido de la Fiscalía que, avalada por casi toda la familia Maradona, solicitó postergar el comienzo del debate hasta el 14 de abril.
�La razón? Que hasta ese día había muchos feriados que iban a perjudicar la fluidez del juicio. Además, alegaron que redujeron la lista de testigos, por lo que este retraso no modificaría la extensión del proceso. Y no fue el único cambio: también pidieron que sean dos audiencias por semana en vez de tres, como habían dicho los jueces.
El tribunal corrió vista al resto de las partes. La defensa no se quejó y avaló el pedido. El único que no estuvo de acuerdo fue Mario Baudry, abogado de Dieguito Fernando, que cuestionó la postergación.
No obstante, tras leer todas las presentaciones, la modificación prosperó: los magistrados Alberto Gaig y Alberto Ortolani aceptaron los planteos, con disidencia de Pablo Rolón, que postuló que el cronograma previsto originalmente era acorde.
Durante los meses en los que aún no había definiciones sobre el futuro de la causa, los abogados de los siete imputados presentaron varios escritos ante la Justicia. Se trata de las defensas del neurocirujano Leopoldo Luque; la psiquiatra Agustina Cosachov; el psicólogo Carlos Díaz; el jefe de enfermeros Mariano Perroni; el enfermero Ricardo Almirón; la coordinadora de la prepaga Nancy Forlini; y el médico clínico Pedro Di Spagna.
La mayoría pidió el non bis in idem, es decir, no ser juzgado dos veces por la misma causa. Si bien no hubo veredicto en el juicio que se anuló por el escándalo de la ex jueza Julieta Makintach, el Código Penal bonaerense plantea que una persona tampoco puede ser perseguida doblemente por un caso y consideran que eso ya ocurrió con el avance del juicio pasado.
Luque, a su vez, pidió ser juzgado por un jurado popular, ya que alegó no confiar en un proceso técnico a raíz de lo que ocurrió con la magistrada destituida en 2025.
A eso se le suma que la defensa de Cosachov pidió unificar los dos juicios que tiene la causa, ya que la octava imputada, la enfermera Gisela Dahiana Madrid, irá a un juicio por jurados que se definió en 2024.
Todos estos planteos fueron rechazados por el Tribunal N�7 de San Isidro, que dejó en claro que su prioridad es arrancar y terminar el juicio técnico por la muerte de Maradona en las condiciones que ya quedaron definidas. No obstante, todos los reclamos siguieron su vía en instancias superiores y eventualmente tendrán resolución.
Para el día de los lineamientos, el próximo 14 de abril, la mayoría de los defensores adelantaron a Infobae que no harán reproches en ese sentido. Entendiendo que los jueces ya dejaron marcada su celeridad para el proceso, prevén comenzar sus alegatos exponiendo su teoría del caso y ratificando que sus defendidos son inocentes porque Diego Maradona murió de manera natural y su deceso era inevitable.
Así, subrayarán que para ellos no hay evidencia que muestre la relación entre el accionar de los imputados y el fallecimiento del ídolo. En el caso de la psiquiatra Cosachov, por ejemplo, su abogado Vadim Mischanchuk insistirá con que no hay relación de causalidad probada entre su función y la muerte por evento cardíaco que tuvo el Diez.
En la misma línea irá Diego Olmedo, que representa al psicólogo Díaz, quien asegurará que su cliente cumplió su tarea "de punta a punta" y que el hecho de que Maradona haya terminado sin drogas ni alcohol en sangre es una demostración de ello.
Nicolás D'Albora, abogado de la coordinadora de la prepaga Forlini, remarcó en varias oportunidades que su clienta solamente era "una gestora que recibía peticiones del equipo médico y las mandaba a autorizar". Lo mismo el representante del jefe de enfermeros Perroni, que siempre subrayó que él "jamás conoció a Maradona, no tuvo contacto con él, mucho menos le recetó medicamentos o le dio indicaciones a los enfermeros sobre qué debía hacer".
El médico Di Spagna, por su parte, sostiene que él solo lo atendió dos veces por consultas puntuales y que nada tuvo que ver con el final del Diez.
