5 de marzo de 2026
Orden, humedad y superstición: el insólito ritual de Steven Gerrard que lo convirtió en referente del fútbol mundial
Pequeñas acciones previas a cada partido, inspiraciones de la infancia y emociones inalterables construyeron una rutina que fue mucho más allá de la preparación física tradicional
>“Había historias que me prometí no contar nunca hasta hoyâ€. Con esta frase,En una entrevista extensa, Gerrard recordó cómo su interés por el calzado deportivo comenzó en la infancia, en un hogar humilde, admirando a figuras como Zinedine Zidane y Paul Gascoigne. Relató un accidente de niño que hizo que uno de sus pies fuera más pequeño, lo que lo llevó a buscar soluciones personalizadas para poder jugar con comodidad.Gerrard expuso detalles de sus costumbres previas a cada partido, como ponerse primero la bota derecha, remojar los botines en agua caliente y realizar pequeños ajustes para evitar molestias. Estas rutinas, lejos de ser simples “mañasâ€, formaron parte de su preparación para afrontar duelos exigentes en el campo.Su vínculo con el calzado tuvo raíces en la niñez. “No sería nadie sin mis botas de fútbolâ€, afirmó. “Recuerdo que cuando era niño, lo único que pedía por Navidad era un par nuevoâ€. Incluso tras llegar a la élite, prefirió donar sus pares usados a amigos o a causas benéficas, acumulando alrededor de 50 o 60 pares personales y entregando más de 500 a lo largo de los años.Al inicio de su trayectoria profesional, Gerrard usó diferentes marcas y modelos, adaptándose a lo que tenía a disposición y a las recomendaciones de sus entrenadores, como Gérard Houllier. La búsqueda de comodidad y protección fue una constante, sobre todo en una época de duelos físicos y partidos bajo condiciones adversas.
