4 de marzo de 2026
Argentina será el país que más crecerá de la región en 2026, según el BID
El organismo proyectó una expansión cercana al 3,8% para este año, por encima del promedio regional y en línea con las estimaciones del FMI
El informe señala que, pese a la resiliencia que mostró la región —con inflación en descenso, depreciaciones contenidas y desempleo históricamente bajo— persisten problemas de productividad y una alta dependencia del empleo como motor de crecimiento. En el caso argentino, además, el BID remarca la recurrencia de ciclos de auge y crisis y la debilidad institucional como factores que condicionan el desarrollo sostenido.
Uno de los puntos centrales del informe es la oportunidad que abre la transición energética. La Argentina, junto con Bolivia y Chile, integra el llamado triángulo del litio, que concentra una de las mayores reservas mundiales de este mineral estratégico.El organismo sostiene que el valor potencial de los recursos argentinos equivale a varias veces el PBI del país y define este momento como una “ventana de oportunidad estratégica”. Pero transformar potencial geológico en riqueza efectiva no es automático. El BID advierte que la clave estará en la calidad de los marcos regulatorios, la estabilidad política, la licencia social y el cumplimiento ambiental.
En el plano laboral, la Argentina muestra una tasa de desempleo baja en términos históricos y alineada con la tendencia regional. Sin embargo, la persistencia de la informalidad y la heterogeneidad en la calidad del empleo limitan el impacto positivo de ese indicador.
Además, el país mantiene una alta sensibilidad frente a shocks externos. El BID señala que la Argentina suele amplificar los impactos de subas de tasas internacionales, caídas en precios de commodities o reversiones de capitales. El riesgo país local figura entre los más volátiles de la región, junto con Bolivia, Ecuador y Venezuela, lo que agrava los deterioros macrofinancieros en episodios de aversión global al riesgo.
En materia fiscal, el organismo destaca que la deuda pública argentina, que alcanzó 125% del PBI en 2023, se proyecta en torno al 85% del PBI tras el ajuste aplicado en los últimos años. No obstante, advierte que buena parte de esa reducción respondió a la licuación de pasivos vía inflación y no necesariamente a mejoras estructurales permanentes.El informe también remarca patrones recurrentes de debilidad institucional y ajustes concentrados en la inversión pública más que en el gasto corriente.En el frente externo, las bajas reservas y la dependencia de financiamiento de alto costo dejan al país expuesto ante turbulencias internacionales. A diferencia de economías con mayores colchones, el BID asegura que la Argentina enfrenta restricciones más severas de acceso a los mercados en escenarios adversos.
En el frente externo, las bajas reservas y la dependencia de financiamiento de alto costo dejan al país expuesto ante turbulencias internacionales. A diferencia de economías con mayores colchones, el BID asegura que la Argentina enfrenta restricciones más severas de acceso a los mercados en escenarios adversos.
