26 de febrero de 2026
Cuál es la estrategia detrás del bono que le permitió a Caputo conseguir dólares más baratos para pagar vencimientos de deuda
El Ministerio de Economía busca captar divisas en bancos nacionales con una alternativa que aprovecha recursos locales disponibles y evita la exposición a tasas internacionales más altas
El propio Gobierno nacional reconoce este fenómeno y lo describe como un “crowding in”: la salida del Tesoro del mercado internacional habilitó espacio para que el sector privado y las provincias se financien con mayor facilidad. La situación contrasta con el clásico “crowding out”, donde el Estado, al financiarse en grandes volúmenes, desplaza al sector privado y encarece el costo del crédito para compañías y gobiernos subnacionales.
La novedad de esta nueva emisión es que con su plazo más corto, vence dentro de este período presidencial, y la importante disponibilidad de dólares en depósitos bancarios locales, el costo financiero fue mucho menor. El mercado local hoy se caracteriza por la existencia de una gran masa prestable en dólares que no se transforma en crédito productivo. Los depósitos del sector privado en moneda extranjera superan los USD 38.000 millones, según los últimos datos del Banco Central (BCRA). Esta acumulación es reciente. Una revisión de la serie histórica muestra que, desde febrero de 2024, el stock de depósitos en dólares creció de 16.001 millones a más de 38.000 millones en febrero de 2026. El ritmo de incremento se aceleró en el segundo semestre de 2024 y en los primeros meses de 2025, reflejando un regreso todavía lento pero nada despreciable de familias y empresas a un sistema financiero que nunca terminó de superar la confiscación de depósitos de 2001.
El hecho de que exista una enorme masa prestable que no se transforma en crédito en dólares se deba a normas macroprudenciales que el BCRA implementó tras la crisis financiera de ese mismo 2001. El régimen limita hoy la posibilidad de prestar dólares a empresas o clientes que no tengan ingresos genuinos en esa moneda, para evitar los riesgos de descalce entre activos y pasivos en divisas. Solo exportadores y sectores directamente relacionados pueden acceder a crédito en dólares. La mayoría de los clientes bancarios, con ingresos en pesos, queda fuera de ese mercado por las restricciones regulatorias que buscan evitar otro colapso bancario como el de principios de siglo. De esta forma, los bancos mantienen grandes sumas en dólares que no pueden colocar como préstamos y buscan alternativas de inversión para volverlos rentablesCaputo identificó en esa liquidez ociosa una oportunidad para financiar al Tesoro. El bono a 2027, con intereses mensuales, apunta a captar la atención de ahorristas y fondos que hoy tienen sus dólares inmovilizados en el sistema financiero. El diseño del instrumento emula el esquema de las Letes en dólares que el hoy Ministro de Economía utilizó en el Ministerio de Finanzas durante la gestión de Mauricio Macri, focalizado en inversores locales que buscan rendimiento en moneda dura sin exponerse a riesgos del mercado internacional.Los bancos de capital nacional observan la estrategia oficial con reservas. Desde el sector señalan que la persistencia de las normas macroprudenciales mantiene limitada la demanda de crédito en dólares, lo que restringe la rentabilidad de las entidades y reduce el potencial de canalización de ahorro hacia la economía real. Autoridades bancarias expresan que una flexibilización regulatoria parcial permitiría ampliar el universo de potenciales tomadores de crédito en dólares y dinamizar la cartera de préstamos, siempre bajo medidas de control más sofisticadas para evitar riesgos sistémicos. Por ahora, la postura oficial es mantener el esquema vigente y aprovechar la masa prestable disponible para financiar al Tesoro.
La evolución de los depósitos en dólares refleja un fenómeno de confianza parcial: los ahorristas eligen mantener su liquidez en bancos locales, pero no encuentran opciones atractivas de inversión fuera del sistema financiero. El bono en dólares a 2027 se diseñó como un intento de dar respuesta a este escenario, ofreciendo una alternativa que combina seguridad, liquidez y rendimiento superior al promedio del mercado local. El hecho de que se ofrecieran más de USD 800 millones para una emisión de USD 150 como máximo (se extenderá hasta los USD 2.000 millones con emisiones cada dos semanas).

