25 de febrero de 2026
Crisis en las perfumerías: cerraron 700 locales en los últimos dos años

La situación responde tanto a la dinámica del mercado interno como a las importaciones ilegales. Alerta por la pérdida de empleo
En su último informe, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) había señalado que el rubro anotó un rojo en las ventas de 9,8% interanual durante diciembre pasado. Si bien en el acumulado de 2025 se observó un incremento de 5,7%, no logró compensar la retracción de 24,5% de 2024.
En CAME explicaron que la demanda reacciona únicamente ante estímulos estacionales muy marcados, sin lograr una recuperación sostenida pese a una agresiva campaña de descuentos, promociones y planes de financiación a plazos más extensos que los habituales. Al mismo tiempo, estas estrategias implicaron un costo financiero elevado que afectó la rentabilidad de las empresas.
”Están inundando el mercado a través de canales informales. Desde esmaltes de uñas y perfumes hasta maquillaje, estos artículos se venden a precios irrisorios, generando una competencia desleal para las empresas formales que cumplen con todas sus obligaciones impositivas, laborales y sanitarias”, aseguraron desde la cámara que nuclea a las perfumerías y remarcaron su preocupación por el impacto sobre el nivel de empleo, que alcanza a aproximadamente 60.000 personas.
A la vez, aseguraron que gran parte de lo que ingresa de manera irregular no cuenta con la aprobación ni los controles de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT). “Esto implica un serio riesgo para la salud de los consumidores, ya que pueden provocar alergias, irritaciones u otras reacciones adversas”, precisaron.Recordaron lo ocurrido años atrás, cuando se comenzaron a vender termos de contrabando en la vía pública que, tras ser analizados, se detectó que contenían componentes contaminantes. Ahora, la amenaza es sobre la piel.En este contexto, piden que las autoridades nacionales refuercen los controles en Aduana y en los canales de comercialización informal, con el objetivo de “proteger la salud pública y preservar miles de puestos de trabajo que dependen de esta actividad”.
De este modo, la caída de ventas, la competencia informal y la falta de controles ejercen una presión creciente sobre el sector de perfumería y cosmética, con posibilidad de nuevos cierres de locales y despidos.

