25 de febrero de 2026
Tensión entre el Gobierno del Líbano y Hezbollah por la posible intervención de Estados Unidos en Medio Oriente

El ministro de Exteriores libanés advierte desde Ginebra que una nueva escalada del grupo terrorista chií podría llevar a Israel a destruir infraestructuras civiles, incluido el aeropuerto de Beirut
El trasfondo inmediato de estas declaraciones es el Raggi subrayó que Beirut busca además el apoyo de sus socios occidentales para que presionen a Israel a no atacar infraestructura civil libanesa incluso en el caso de que Hezbollah decida intervenir. “Esta guerra no nos concierne”, afirmó el ministro según la agencia AFP. La declaración refleja el difícil equilibrio del Gobierno libanés: un ejecutivo formado tras años de bloqueo institucional que ha asumido el compromiso de El líder de Hezbollah, Naim Qassem, dejó en enero un mensaje inequívoco: cualquier ataque contra Irán sería también un ataque contra el grupo. “No somos neutrales”, afirmó en una alocución televisada, y añadió que el movimiento decidiría “en su momento” si interviene o no. Según informó el Times of Israel, el pasado fin de semana, la Guardia Revolucionaria iraní ha reforzado su presencia operativa en el seno de Hezbollah en previsión de un posible conflicto con Estados Unidos e Israel.
El Ejército libanés, mientras tanto, avanza lentamente en el proceso de desmantelamiento de posiciones de Hezbollah al sur del río Litani, en cumplimiento del alto al fuego de noviembre de 2024. En enero completó la primera fase del plan, pero Israel ha criticado el ritmo como insuficiente y mantiene bombardeos casi diarios sobre territorio libanés, alegando que el grupo intenta reconstituirse. El viernes pasado, ataques israelíes mataron a ocho combatientes de Hezbollah en el este del país, según reconoció el propio movimiento.


