18 de febrero de 2026
El gasto del Estado se desplomó 22% en los últimos tres años: cuáles fueron los ministerios que más ajustaron

Un informe revela el impacto del ajuste fiscal en el comienzo del año. Hubo una retracción generalizada en partidas sociales, salud, educación y obra pública
Al desglosar la ejecución por ministerios y grandes áreas de gobierno, la contracción es casi absoluta. Uno de los ajustes más significativos por su peso social se observa en el Ministerio de Capital Humano. Dentro de esta estructura, la Secretaría de Educación presenta una caída real del 42,3% respecto a enero de 2023, mientras que la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia sufrió una disminución aún más profunda, del 72,4 por ciento.
Incluso áreas tradicionalmente sensibles para la actual administración, como el Ministerio de Seguridad, no han quedado al margen del ajuste. La cartera muestra una caída global del 24,4 por ciento. Dentro de este ministerio, las fuerzas federales presentan recortes sustanciales: la Policía Federal Argentina retrocedió un 30,2%, la Gendarmería Nacional un 29,6% y la Prefectura Naval un 31,1 por ciento. El Ministerio de Defensa también registra una baja del 13,3% en su ejecución total.
El informe del CEPA pone el foco en organismos seleccionados donde el retiro del Estado es más evidente. En el área de salud, aunque la Superintendencia de Servicios de Salud se mantiene estable (-1,4%), otros organismos técnicos han perdido gran parte de su financiamiento. La Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud “Dr. Carlos G. Malbrán” cayó un 34,2% y la ANMAT un 56,1 por ciemto.
En el sector de Ciencia y Tecnología, el panorama es similar. El Programa de Promoción de la Investigación e Innovación muestra una “virtual paralización” con una caída del 76,4 por ciento. Organismos de prestigio como el CONICET y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) registran descensos del 21,1% y 24% respectivamente.
La Seguridad Social, que representa el 63% del gasto total, no fue ajena a la poda presupuestaria. La ANSES registró una caída real del 10%. Al analizar los programas específicos de este sector, el impacto es mayor en sectores vulnerables: la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) se redujo un 42,2% y las Pensiones No Contributivas cayeron un 29,6 por ciento.En Desarrollo Social, la desinversión es casi total en áreas de asistencia directa. Los programas de Economía Social, el Plan Nacional de Protección Social y el Apoyo al Plan Nacional de Primera Infancia registran una caída del 100%. “Los Comedores Comunitarios y Merenderos también muestran ejecución nula”, advierte el documento. Por su parte, la Prestación Alimentar (ex Tarjeta Alimentar) presenta una caída del 35,9% en términos reales.

