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18 de febrero de 2026

Los cuatro enigmas del caso de la modelo que murió en una fiesta VIP

El empresario Francisco Sáenz Valiente es el único acusado elevado a juicio por el hecho que tuvo como víctima a Emmily Rodrigues tres años atrás

>Francisco Sáenz Valiente aguarda la fecha. El empresario fue enviado a juicio a comienzos de este mes por la muerte de la modelo brasileña Emmily Rodrigues, una de sus invitadas en una fiesta VIP de consumo de champagne, tusi y cocaína.

“Está como poseída”, dijo Sáenz Valiente sobre Emmily al operador de emergencias del otro lado de la línea. “Calmate”, le pide el empresario a la modelo al oírla gritar. Otros dos llamados al 911 ocurrieron en los minutos sucesivos. “Me están pinchando, por favor”, se escucha gritar a una mujer en plena llamada: “Me estás matando, hijo de puta”, continuó. “¡Te vas a caer!”, le implora otra mujer.

Poco después, Emmily cayó. Sáenz Valiente gritó en ese momento, con el 911 todavía del otro lado de la línea. La ambulancia llegaría poco después, junto con un patrullero de la Policía de la Ciudad.

Así, comenzaba uno de los casos más complejos y polémicos de la historia reciente, uno que mezcló dinero y droga, con una atmósfera de sexo en el límite borroso entre la fiesta y el crimen. El caso tuvo ciertos enigmas. Esos enigmas siguen sin una respuesta hasta hoy.

Los vaivenes en la causa fueron notables. Sáenz Valiente, hijo de una familia de terratenientes, dedicada a negocios como la minería, enfrentará a un tribunal luego de que a comienzos de este mes Labozzetta y Gentili -que sucedió en la investigación a su colega Santiago Vismara- pidieron que el empresario de 55 años, miembro de los directorios de seis firmas, sea juzgado por los delitos de suministro de drogas y abandono de persona, con el homicidio culposo como posibilidad.

Su defensa, integrada por los abogados Facundo Orazi y Rafael Cúneo Libarona, pidió que el juicio se expediente lo antes posible. No es para menos. En los años previos, la fiscalía había impulsado la calificación de femicidio para Sáenz Valiente, que pasó seis días detenido en una celda de la Policía porteña.

Ahora, en un domicilio fijado ante la Justicia en la zona de Maquinista Savio, sin prisión domiciliaria, Sáenz Valiente y su defensa esperan lo que sigue. El proceso, tal vez, esclarezca las dudas que siguen hasta hoy.

Una testigo del caso que declaró en el expediente y que se definía como una gran amiga de la víctima realizó una particular gira por los canales de televisión. Aseguró que Emmily había sido víctima de un plan macabro. “Acá hubo actos de violación”, aseguró a fines de abril de 2023, aunque el informe de la autopsia realizada en la Morgue Judicial por el forense Héctor Di Salvo había descartado cualquier tipo de abuso sexual.

Siete meses más tarde, la testigo fue blanco de una denuncia. La defensa de Sáenz Valiente la señaló ante el juzgado del caso por los delitos de falso testimonio y destrucción de pruebas. La acusación incluso alcanzaba a Arístides, padre de Emmily, acusado también de ocultamiento de pruebas.

La prueba prinicipal de aquella denuncia fue una serie de capturas de una filmación de cámara de seguridad, que ilustran esta nota, marcadas por el sello de la Policía de la Ciudad, que investigó el caso. Allí estaba la testigo, con cara de susto y con la plata en la cama.

Lo que llamó la atención de la defensa, más allá del hallazgo de las cámaras, es que Catia Cilene Rodrigues, madre de Emmily y querellante, había realizado una denuncia por hurto el 1° de abril en la Comisaría 7B de la fuerza porteña. Aseguró que un hombre venezolano, cofirmante en el alquiler del departamento en la torre de la Calle Doblas, se había reunido con dos amigas de su hija para “sacar cosas” del lugar. El venezolano, incluso, habría permitido el acceso al edificio con su huella.

Insólitamente, después de la denuncia, en el mismo día, el dinero, la computadora y un teléfono fueron supuestamente entregados al padre de Emmily, según reconoció la segunda mujer que mostraron las cámaras en un expediente paralelo. Afirmó que su intención era, simplemente, preservar las cosas de Emmily porque, según la primera testigo, los padres de la víctima eran “muy humildes”.

“Incluso, hay una grabación de que estuvimos hablando con el padre y el padre obviamente afirma que le dio el dinero”, declaró la segunda joven.

Las preguntas son obvias: ¿de dónde salieron esos 90 mil dólares, para empezar? Al momento de su muerte, el perfil comercial de Emmily, con un DNI 95 millones, estaba totalmente en blanco, sin tarjetas de crédito, deudas bancarias o altas impositivas. Un link de OnlyFans aparecía en sus redes sociales, con escasa actividad.

El sexo sobrevuela la historia del after en Recoleta, como presunto hecho, como hipótesis o como insinuación. La muerte de Emmily ocurrió “en un contexto sexualizado en el que Emmily Rodrigues Santos Gomes estaba semidesnuda”, según afirmaron los fiscales en su pedido de elevación a juicio.

Sáenz Valiente negó la existencia de sexo durante la noche y que incluso, cerca de las 7 AM, Emmily comenzó a gritar “cosas religiosas” “en portugués”. Otra de las mujeres presentes aquella noche declaró Francisco que el acusado, en ningún momento tuvo una insinuación sexual hacia ella o ninguna de las otras chicas.

La querella aportó un testigo que había contactado al padre de Emmily por Instagram con ciertos detalles. “Yo fui conocido de ‘Francis’”, el apodo de Sáenz Valiente “y estuve en varios afters”, aseveró. El testigo resultó ser un empresario porteño de 53 años que tuvo diversos roces con la ley civil y penal en las últimas dos décadas. “Las chicas que están en la noche siempre tienen alguna amiga, o tratan de convencer a alguna amiga para ir a algún evento para que la acompañen. Siempre las convencen y hoy en día están todas trabajando”, declaró. En su testimonio, trató de prostituta a otra testigo del caso, sin dar más datos.

“Me pincharon”, gritó la mujer que sería Emmily. Una jeringa con émbolo, que contenía una sustancia incolora, fue incautada en el departamento, luego peritada por Gendarmería.

Sáenz Valiente dio positivo por cocaína, encontrada en su orina, pero no por sustancias inyectables. El estudio toxicológico al organismo de Emmily arrojó la presencia de MDMA y ketamina, ingredientes básicos del polvo tusi.

Todavía no existe una explicación total de la caída de Rodrigues. No hay nada en la causa que detalle por qué cayó al vacío. Había llegado a la fiesta de forma tranquila. La fiscalía no detalla tampoco el supuesto brote que sufrió. Habla, simplemente, de “una alteración”.

“Es decir, pasó de la risa al llanto, su comportamiento se volvió errático, se desnudó parcialmente, desconoció la identidad de una de las participantes, se tornó agresiva verbal y físicamente, y cambió la expresión de su rostro infundiendo temor, todo lo cual evidenciaba que comenzaba a atravesar una crisis, producto del consumo de los estupefacientes ofrecidos”, continuó.

Para la querella de su padre, en cambio, no hubo brote alguno. Insiste con la teoría de que habría sido, lisa y llanamente, víctima de un asesinato.

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