10 de febrero de 2026
�??No la tengo, no sé dónde está�?�: la ausencia perpetua de Andrea López, el primer femicidio condenado sin cuerpo
Se cumplen 22 años del caso que se resolvió porque el hijo de la víctima pudo contar a la Justicia de La Pampa cómo su padre mató a su mamá
Emanuel relató ante la Justicia que vio cómo su padre, luego de pegarle a su madre con un rebenque y ahorcarla, la acostó en una cama. Después la llevó a la rastra hasta el baño. Por la hendija de la cerradura, pudo observar que la habÃa puesto debajo de la ducha. QuerÃa reanimarla. Después, Purreta salió y lo mandó a dormir.
En 2004, la palabra femicidio no existÃa en los expedientes judiciales argentinos y, salvo los casos de lesa humanidad, no habÃa habido condenas sin el hallazgo del cuerpo de la vÃctima. Sin embargo, la justicia pampeana fue pionera: el de Andrea López fue el primer caso en el paÃs.
En el inicio de 2004, Andrea vivÃa con Purreta y su hijo de 4 años en una propiedad de la calle Maestros Puntanos, en el norte de la ciudad de Santa Rosa, capital de La Pampa.
Julia, viuda, habÃa visto a su hija llegar golpeada a su casa. VeÃa los moretones en su rostro. SabÃa que Andrea era obligada a ejercer la prostitución. “Yo le decÃa que ese tipo iba a terminar con su vida. Y ella me respondÃa, como para calmarme: ‘SÃ, sÃ, viejita’â€.
Cuando Andrea desapareció, Julia se topó con una parte de la sociedad que la señaló con el dedo. “Di una entrevista de espaldas a la cámara. Era 2004, se hablaba de ‘crimen pasional’â€, recordó y agregó que ese mismo año una mujer tocó la puerta de su casa en la calle Varela. Era Mirta Fiorucci, militante feminista. “Me dijo que tenÃa que dar la cara, que Andrea era obligada. Desde ese dÃa empecé a luchar incansablemente por mi hijaâ€, añadió.
Emanuel tenÃa siete años cuando empezó a preguntar. VeÃa a su abuela ir y venir y un dÃa, ya en la escuela, preguntó por qué Andrea no estaba en el cementerio. “Ahà empezó a contar. Lo primero que dijo fue que no le contáramos a nadie. Yo recuerdo que estaba con mi nuera y nos dijo lo que habÃa pasado esa noche. TenÃa siete años. Recién a los 12 la Justicia tomó su testimonioâ€.
—¿Dónde está Andrea López?
El 27 de julio de 2023, Purreta cambió el “no lo sé†y reconoció el homicidio: señaló un campo a unos 15 kilómetros del casco urbano de Santa Rosa. Hubo excavaciones. Andrea no apareció en ese predio rural llamado Monte Chue, ubicado a la vera de la ruta nacional 35.
Hoy, Julia y Emanuel siguen buscando una respuesta. Un lugar donde llevar una flor. Y, como en todos los aniversarios, hay un mensaje, un llamado. DÃas atrás, el hijo de Andrea, que ahora tiene 24 años, la misma edad que tenÃa su madre cuando fue asesinada, recibió una comunicación. Un hombre que dijo ser vecino de la casa de su infancia le remarcó que la noche del hecho la camioneta nunca salió del lugar, que habÃa que buscar en la casa de Purreta o en la lindante, donde vivÃan su abuela paterna y sus tÃas: esa vivienda que fue demolida.Aunque las esperanzas parezcan haberse diluido con el tiempo, Julia sigue buscando en la pregunta “¿Dónde está Andrea López?†una respuesta que la mantiene viva. “No la tengo, no sé dónde está, pero tengo a Emanuel, que también es Andreaâ€.