5 de febrero de 2026
Incendios en Chubut: las lluvias en la Cordillera trajeron un alivio fugaz pero no lograron frenar el avance del fuego

Las precipitaciones registradas no superaron los 8 milímetros. Los incendios siguen activos en sectores clave como el Parque Nacional Los Alerces y la región de Villa Lago Rivadavia
El Parque Nacional Los Alerces permanece como uno de los focos más críticos de la emergencia. Según un reporte oficial del área protegida, este miércoles continuó la movilización permanente de brigadistas hacia los sectores con mayor intensidad: Lago Hito – Lago Menéndez, Punta Mattos – Bahía Rosales y Bahía Toro – Brazo Norte Lago Futalaufquen. El despliegue incluyó embarcaciones, helicópteros y transportes terrestres para facilitar el acceso a los sitios más afectados. El parte difundido por la administración del parque indicó que la temperatura máxima esperada rondaba los 20°C (68°F), con una humedad mínima en torno al 45%, condiciones que no favorecen un retroceso importante del fuego.
El Comando Unificado confirmó al medio local ADN Sur que “no se registraron reactivaciones en Villa Lago Rivadavia y Simón Marchand”, aunque se mantuvieron recorridas en áreas con viviendas, como Pinar de Geréz y Cañadón de Eco Aldea, para detectar y controlar puntos calientes con líneas manuales y equipos de agua. Al cierre de la jornada, no se reportaban focos activos cerca de infraestructuras.
En el sector de Puerto Patriada, los brigadistas actuaron en sitios como El Retamal y la zona denominada “Tinelli”, con recorridos, detección de puntos calientes y enfriamientos, apoyados por medios aéreos y maquinaria pesada. El pronóstico en esa área indicó una temperatura máxima de 19°C (66°F), humedad relativa baja y vientos del oeste con ráfagas.
La estrategia de combate se apoya en la combinación de recursos humanos, maquinaria pesada y medios aéreos, pero la variabilidad de las condiciones meteorológicas obliga a ajustar los planes en tiempo real. El parte oficial subrayó que se prioriza la seguridad del personal y la protección de la infraestructura, mientras se monitorean los sectores activos y los puntos calientes que pudieran encenderse nuevamente.


