1 de febrero de 2026
Científicos uruguayos estudian bacterias del Estadio Centenario para reparar fisuras de forma ecológica

El método ya se investiga y se aplica en otras partes del mundo; para extraer las muestras, el equipo hizo pequeños orificios para recolectar polvo del interior del material
Además del Estadio Centenario, el equipo de científicos tomó muestras del hormigón del ex frigorífico Anglo, ubicado en Fray Bentos, una ciudad limítrofe con Argentina. Estos dos edificios fueron seleccionados para los ensayos con el apoyo de la Comisión de Patrimonio del Ministerio de Educación y Cultura.
La reparación del hormigón mediante bacterias ya se investiga y se aplica en otras partes del mundo, pero el Institut Pasteur uruguayo consideró que es clave encontrar un método local. Es que las bacterias que están presentes en el hormigón son sensibles al ambiente y a la humedad, y varían según la región y las condiciones climáticas. ¿Cómo trabajaron los científicos en el Estadio Centenario? Para estudiar estas bacterias, lo que hicieron fue hisopar las superficies de hormigón que estaban deterioradas por el paso del tiempo. En estas hicieron pequeños orificios, de no más de un centímetro, para recolectar el polvo del interior del material.El análisis de los genes es lo que permite seleccionar las bacterias más adecuadas para producir calcita, un mineral que es uno de los componentes del hormigón. Si en esos análisis se identifican bacterias que pueden generar calcita de manera controlada, podrían rellenar y sellar las pequeñas fisuras que se forman en el material, contribuyendo así a su reparación.
Otra de las personas que está involucrada es el ingeniero Jean Ducasse-Laapeyrusse, que es especialista en conservación de hormigón patrimonial de Francia.
El sellado de hormigón con bacterias podría tener ventajas frente a los métodos tradicionales de reparación, que suelen utilizar compuestos químicos que no siempre son compatibles con los materiales originales, explicó el Pasteur. Esto deriva en que la duración de las reparaciones sea menor y que se generen nuevos daños con el paso del tiempo. Los investigadores llevan casi un año trabajando en este proyecto y se encuentran todavía en una etapa inicial. Lo que buscan en este momento es financiación para profundizar los estudios y avanzar hacia la implementación futura de este tipo de reparaciones en el país.“Esta es una opción más [de reparación], pero lo positivo de esta estrategia es que es duradera porque los materiales son muy compatibles. Estamos hablando, por ejemplo, de carbonato de calcio que se encuentra naturalmente ahí. O sea que no hay problema de compatibilidad de los materiales, como podría haber con una pintura –que a veces no lo es porque tiene poca duración–. Es poco invasivo, no altera los colores ni la superficie y es el tipo de conservación que uno espera en el patrimonio”, dijo.


