29 de enero de 2026
La ilusión de las potencias intermedias
El resurgimiento de países como Brasil y la expansión de los BRICS marcan un nuevo capítulo en la discusión sobre el margen de maniobra de las potencias intermedias frente a la renovada rivalidad entre Estados Unidos y China
Momento en que el gobierno militar llegado al poder diez años antes decide dar fin, en parte, al alineamiento estratégico e ideológico con los EEUU. El colapso soviético en 1989-1991 y el inicio del largo momento unipolar encabezado por Washington tiró por tierra la efervescencia retórica y académica sobre potencias intermedias y márgenes de autonomÃa en el tercer mundo. Pasadas tres décadas, volvemos a encontrar un reverdecer de estas visiones. Podemos hablar de esquemas más que fallidos como el UNASUR, y otros a mayor escala como los BRICS (más todos los paÃses que se vienen sumando, como son los casos de Irán, Egipto, Etiopia, etc.). Una de las particularidades de este último año es la extensión de ese relato al primer mundo, básicamente a paÃses de la Unión Europea y a Canadá.
En el caso canadiense, la euforia duró bastante poco. DÃas después de Davos, el gobierno comunicó que no se avanzarÃa con un amplio acuerdo comercial con China. Con respecto a Dinamarca, habrá que esperar qué dice la letra pública, y más aún la reservada, del acuerdo que se está elaborando por Groenlandia. Quizás conocido eso, los relatos épicos se atenúen.
El envÃo de algunas decenas de soldados británicos, franceses y de otros paÃses europeos a esa isla colonizada por Copenhague tres siglos atrás terminó de escenificar un show de realismo mágico, pero en este caso no caribeño sino nórdico. Las mentes más lúcidas de Europa seguramente deben estar meditando sobre cómo la hegemonÃa estadounidense a partir de 1945 tuvo y tiene un rol fundamental en los 80 años de paz en Europa Occidental. Versus dos mil años de guerras y conflictos previos.Los EEUU no tienen la menor intención de irse del Viejo Continente, pero sà de concentrarse más en la zona del Indo-PacÃfico en clave anti China comunista. En el caso más que improbable que los estadounidenses abandonaran su inmensa cadena de bases e instalaciones europeas, cabrÃa preguntarse cuántos años, lustros o décadas pasarÃan antes que afloraran las pujas históricas entre Alemania y Francia o entre británicos y franceses o entre alemanes y polacos, etc. ¿Un BerlÃn sin el paraguas nuclear estadounidense aceptarÃa el monopolio francés en esa materia dentro de la Unión Europea?Una mirada del anterior conflicto bipolar entre estadounidenses y soviéticos llevará a algunos a destacar cómo los EEUU no pudieron vencer ni la guerra de Corea ni la de Vietnam, asà como los soviéticos fueron derrotados en Afganistán y perdieron su influencia sobre la China Comunista tras la muerte de Stalin. A partir de esos y otros casos, se podrÃa decir que hubo sustanciales márgenes de maniobra para estados intermedios y aun de menor escala. De ser asÃ, darÃa esperanza a los que señalan esos espacios para navegar dentro de la nueva bipolaridad Washington-Beijing.
