28 de enero de 2026
Reforma laboral: la UCR se reúne con Bullrich con un 80% de aval, pero pedirá cambios y tiene 10 votos clave

El centenario partido es trascendental para las cuentas en el Senado. Cuestiones federales, lupa en beneficios y tamaño de empresas, entre lo que se demandará esta tarde en el “cara a cara” con la jefa libertaria
Más allá de la cautela, desde un despacho deslizaron a este medio, a modo general, que la bancada está de acuerdo “en un 80-85%” con la iniciativa y que “los temas a observar son conocidos”. Es decir que, tanto la UCR como otros senadores reclamarán modificaciones en ítems relacionados con lo “federal” -la eventual quita de coparticipación-, algunos “beneficios” -a favor de grandes empresas, algo que varios solicitan revisar-, y cuestiones más específicas como, por ejemplo, la cuota solidaria sindical. Es que, para los bloques, no se puede convivir más con Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) luego frenados en la justicia. “Lo mejor es hacer algo prolijo, por ley y acabar de una vez por todas con cosas no saldadas hace años”, opinó un experimentado dialoguista.
Bullrich cuenta con un interbloque de 21 soldados. Para el quorum y activar el recinto, se precisan 37. Bajo estos parámetros, el oficialismo está obligado a ir a pescar en la UCR, el PRO -tres adhesiones para nada menores, que maneja el misionero Martín Goerling- y silvestres provinciales que no siempre responden a gobernadores. Días atrás, una fuente mileísta aseguró a este medio que desde al menos una fuerza del interior “ya se comprometieron” a acompañar la iniciativa.
Un artículo del despacho firmado en diciembre pasado y que preocupa a varios bloques es el 212, que señala: “Las disposiciones comprendidas en los Títulos II Fondo de Asistencia Laboral (FAL), Titulo XXIII Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), Título XXIV Modificaciones a leyes impositivas, Título XXV Reducción de la carga tributaria, entrarán en vigencia cuando así lo disponga el MINISTERIO DE ECONOMÍA a efectos de dar cumplimiento a las metas asociadas a las políticas de equilibrio fiscal”. Un senador lo interpretó anteayer de esta manera: “Es como dejarle una facultad delegada, prácticamente”.
Otro factor sería el monumental poder que dejarían a gobernadores para delimitar zonas. “O sea que uno puede decir que toda la provincia es periglacial. Otro, nada. Y si en dos años llega otro mandatario de distinto tono político y da vuelta esa decisión, ¿quién habla con el dueño del emprendimiento?“, sentenciaron con preocupación desde un despacho de peso. En tanto, el tercer ítem refiere a una desventaja considerable a la hora de cobrar regalías. El porcentaje parece ”bajísimo


