27 de enero de 2026
Un telescopio de la NASA explorará el centro de la Vía Láctea para revelar misterios de su origen y evolución
El proyecto enfocará casi el 75% de su misión principal de cinco años en tres estudios de alcance inédito, entre ellos un sondeo exclusivo sobre la región sobrepoblada de estrellas que rodea el centro galáctico
Desde Caltech/IPAC, Jessie Christiansen, quien colideró el comité directivo del estudio, explicó: “Este estudio será el estudio de referencia de observación continua de mayor precisión, mayor cadencia y más largo de nuestro bulbo galáctico, donde reside la mayor densidad de estrellas en nuestra galaxiaâ€. A este enfoque sin precedentes se suma otro avance: el telescopio empleará la técnica de la microlente gravitacional para buscar exoplanetas, una herramienta escasamente utilizada hasta hoy por sus complejidades técnicas, pero capaz de revelar mundos con caracterÃsticas imposibles de detectar por métodos previos.
Un fenómeno de microlente ocurre cuando la luz de una estrella distante se distorsiona al pasar cerca de otra estrella o un planeta que actúan como lente gravitacional. La fuerza de gravedad curva el espacio y magnifica la luz de fondo, similar al efecto de una lupa sobre un papel impreso. Esta condición excepcional permite detectar planetas que orbitan a distancias lejanas de su estrella, o incluso encontrar “planetas errantesâ€, cuerpos interplanetarios sin estrella anfitriona, expulsados o formados por vÃas independientes.
La versatilidad del Roman permitirá identificar exoplanetas desde masas inferiores a Marte hasta gigantes semejantes a Júpiter o Saturno, extendiendo la mirada desde el interior de las zonas habitables hasta los confines más remotos de cada sistema planetario.El potencial cientÃfico de la misión abre la puerta a descubrimientos sin precedentes sobre la estructura y evolución de nuestra galaxia. Según Dan Huber, de la Universidad de Hawái y también copresidente del estudio: “Existe una diversidad increÃblemente rica de investigaciones cientÃficas que se pueden realizar con un estudio de alta precisión y alta cadencia como esteâ€.Otra de las utilidades de la misión Roman se centra en la posibilidad de determinar la edad de las estrellas del núcleo galáctico. Huber añadió: “Los datos de este estudio nos permitirán medir la edad de estas estrellas y su relación con la historia de formación de nuestra galaxia, la VÃa Lácteaâ€. Este enfoque estadÃstico ayudará a componer un censo detallado que contribuirá a responder preguntas fundamentales sobre la historia de la enfermedad planetaria y la frecuencia de mundos semejantes a la Tierra.
Una de las claves radica en el procesamiento automatizado de la inmensa masa de observaciones que el Roman generará: cada 12 minutos, cientos de millones de estrellas serán monitoreadas con instrumentos configurados para detectar tanto eventos de microlente como fluctuaciones en el brillo, variables que podrÃan indicar la presencia de planetas, estrellas compañeras u otros objetos intermedios en la lÃnea de visión. El Centro de Apoyo CientÃfico Romano en Caltech/IPAC coordinará este procesamiento de datos, garantizando la accesibilidad y difusión de los resultados para la comunidad cientÃfica global.La naturaleza pública del proyecto facilitará el acceso a los datos poco después de su procesamiento, promoviendo descubrimientos colaborativos y acelerando la integración de los nuevos hallazgos en las distintas ramas de la astronomÃa. Roman explorará fenómenos que abarcan desde destellos breves y rápidos hasta tendencias a largo plazo en la luminosidad de los astros, cubriendo lagunas abiertas sobre la variabilidad estelar y la frecuencia de los cambios.El lanzamiento de la misión está marcado para mayo de 2027, aunque los equipos técnicos mantienen la previsión de despegar en otoño de 2026 si la fase de integración avanza según lo programado. La expectativa en la comunidad astronómica es unánime, debido al volumen sin igual de información que proporcionará el Roman y al papel cardinal que tendrá en responder incógnitas de larga data, como la frecuencia de planetas similares a la Tierra o la distribución estadÃstica de exoplanetas en la galaxia.
Los datos obtenidos enriquecerán el conocimiento sobre los enlaces estructurales entre el bulbo galáctico y la historia evolutiva de la VÃa Láctea. La capacidad de la misión para ofrecer información sobre estrellas ubicadas en el centro mismo de la galaxia —un entorno que hasta ahora ha desafiado los métodos de observación convencionales por su densidad y actividad— representa un salto metodológico.
Cada hallazgo será accesible al público una vez completado el procesamiento inicial, lo que afianza el carácter abierto y colaborativo de la misión. Todo ello está orientado a ampliar el catálogo de exoplanetas, definir caracterÃsticas binarias y explorar la fÃsica subyacente en la formación y evolución tanto de estrellas como de sus remanentes.
El objetivo declarado de la misión Nancy Grace Roman es proporcionar respuestas precisas sobre algunas de las interrogantes más antiguas de la fÃsica y la astrofÃsica. Desde la confirmación de la existencia de nuevos planetas más allá del alcance de los métodos actuales, hasta el estudio pormenorizado de la materia oscura y la energÃa oscura, la iniciativa aspira a modificar la base misma sobre la que se sostienen las teorÃas del universo.
