26 de enero de 2026
A 40 años de uno de los mejores partidos del fútbol argentino: nueve goles y la insólita calificación a Francescoli

River y Argentinos Juniors, dos de los mejores equipos de aquel tiempo, protagonizaron en el Monumental un encuentro que quedó en el recuerdo
Después llegaría, inexorable, el tedio de cada domingo. Las imprecisiones, las infracciones, la desaprensión en el trato del balón en las canchas de nuestro país. Era una sensación de vacío, como esos músicos que pierden el don de componer o ese poeta que ve siempre el mismo crepúsculo. Fueron 90 minutos de inspiración, de permanentes situaciones de gol en los dos arcos, con algunos actores brindando su mejor función. En ese reparto descollaron Claudio Borghi y Enzo Francescoli, a quien la revista Solo Fútbol calificó con 11 puntos, en una disrupción absoluta para los medios de la época. Detalle que repetirían cinco meses más tarde con Diego Armando Maradona frente a Inglaterra.
Cuando el Bambino asumió, ya con la segunda rueda avanzada del torneo ’84, la situación no era cómoda en la tabla y se miraban de reojo los promedios. Rápidamente acomodó las piezas, sacando a Francescoli de la insólita posición de volante por derecha, donde lo había encarcelado Luis Cubilla, el DT anterior, para darle libertad por todo el frente de ataque, que propició su explosión. El Negro Enrique jugaba como media punta, perdido en un sitio inapropiado para sus características y lo reubicó en el medio por el costado derecho, donde su rendimiento fue tan alto que llegó a ser campeón del mundo en México, como titular indiscutido.

Leo
Tu determinación para tomar decisiones será puesta bajo la lupa durante la jornada de hoy. Confía en tus instintos. No todas las parejas tienen las mismas necesidades. Aprende a dialogar para entender los puntos clave de la tuya. No te apresures en llegar a la cima si no estas seguro de cómo mantenerte allí. Conócete a fondo antes de aspirar a más.Sugerencia: Toda vicisitud tiene salida y solución, es importante recordar que la vida no te plantea situaciones que son irresolubles. No pierdas la fe.

