20 de enero de 2026
Las lluvias en el sur de África causaron más de 150 muertes y miles de desplazados

Mozambique y Sudáfrica afrontan una grave emergencia tras semanas de tormentas, inundaciones y destrucción. Las autoridades priorizan el rescate mientras crecen los riesgos por nuevas precipitaciones y la amenaza de ciclones tropicales
Las consecuencias para la población han sido dramáticas. Más de 49.000 personas han sido evacuadas a centros de acogida, según informó el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Entre los desplazados, se han reportado situaciones extremas como el caso de una mujer obligada a dar a luz en un tejado durante el desbordamiento de los ríos. La organización Save the Children advirtió que miles de niños se encuentran en riesgo, ya que muchos centros de desplazados albergan tanto a personas como a ganado, generando problemas de salud e higiene. La apertura de 14 compuertas de la presa de Massingir liberó 17.000 metros cúbicos de agua por segundo, lo que provocó el desbordamiento del río Limpopo y la inundación de la ciudad de Chókwè, desplazando a miles de personas.
En Sudáfrica, el gobierno declaró el estado de desastre nacional tras el fallecimiento de 37 personas en las provincias de Limpopo y Mpumalanga, fronterizas con Mozambique, como consecuencia de inundaciones y desbordamientos. La decisión busca establecer un enfoque coordinado y multisectorial, informó el Ministerio de Gobierno Cooperativo y Asuntos Tradicionales. El temporal forzó el cierre parcial del Parque Nacional Kruger y ha causado daños generalizados en infraestructuras, agricultura, medio ambiente y el desplazamiento de comunidades. Las lluvias también provocaron la suspensión de clases en varias regiones.
La organización internacional WaterAid calificó la situación como una “crisis climática” y advirtió sobre la posibilidad de nuevas lluvias intensas y ciclones en los próximos días. Además, la entidad suspendió operaciones en tres ciudades mozambiqueñas debido a las inundaciones y reportó la detección de casos de cólera.
Las autoridades mozambiqueñas solicitaron a la ONU más recursos aéreos, ayuda técnica y suministros humanitarios para fortalecer las operaciones de rescate y la distribución de asistencia. La Fuerza Nacional de Defensa de Sudáfrica (SANDF) desplegó un helicóptero y equipos de rescate para apoyar los esfuerzos en Mozambique.La temporada de lluvias, que comenzó en octubre de 2025, se encuentra en su punto álgido y los meteorólogos prevén más precipitaciones y al menos dos ciclones tropicales hasta marzo, lo que mantiene en vilo a comunidades enteras del sur de África ante la posibilidad de un agravamiento de la emergencia.


