29 de diciembre de 2025
Las confesiones de Sabatini con Agustín Creevy: su temor por hablar en público, el torneo que la marcó y la rivalidad con Steffi Graf
La ex tenista reveló intimidades de su carrera deportiva en una charla con el ex capitán de Los Pumas
“Me acuerdo que cuando jugaba los torneos, sabÃa que si llegaba a la final seguro tenÃa que hablar. Pensaba en eso y querÃa perder en semifinales para no enfrentar esa situación. IncreÃbleâ€, agregó sobre ese problema, el cual luego confesó que lo trató con ayuda psicológica.
“Tengo que jugar cuartos de final contra Pam Shriver y se larga a llover, se suspende el partido. Bueno, llueve dos dÃas seguidos y llegó el domingo, que era la final. Tuve que jugar cuartos de final, gano. Juego después semifinales contra Manuela Maleeva semifinales, yo jugando de manera increÃble, le gano. Final contra Chris Evert, todo el mismo dÃa, perdà en dos sets, pero confirmé que podÃa jugar profesionales y que me iba a ir muy bien >La rivalidad entre Gabriela Sabatini y Steffi Graf definió una era del tenis femenino, con un enfrentamiento que trascendió estadÃsticas y trofeos para tejer una historia de crecimiento, superación y momentos épicos en el circuito profesional. La victoria más recordada de Sabatini sobre la jugadora alemana se produjo el 8 de septiembre de 1990, cuando logró imponerse en el US Open, conquistando su único tÃtulo de Grand Slam y certificando asà su consagración en Nueva York.
El dueto entre ambas no solo ofrecÃa un despliegue de destrezas técnicas sino también, como reconoció en la charla con Creevy la propia Sabatini, una prueba constante de exigencia: “Crecimos juntas, prácticamente. Para mÃ, Steffi sacó lo mejor de mÃ, era una competidora espectacular, una mentalidad frÃa y determinante. Hasta el último punto sabÃas que no tenÃas ganado el partidoâ€.El registro entre ambas refleja la magnitud del duelo: disputaron 40 partidos entre 1985 y 1995, con 11 triunfos para Sabatini y 29 para Graf. Esta última mantuvo un dominio inicial al ganar los primeros once encuentros y también cerró su historial conjunta con ocho victorias consecutivas. No obstante, el año 1991 cambió la dinámica: Sabatini logró quebrar el dominio germano al vencer en cuatro de los cinco enfrentamientos de la temporada, cediendo solo en la final de Wimbledon, un partido en el que estuvo a dos puntos de proclamarse campeona y de alcanzar el Nº 1 del mundo.
