22 de diciembre de 2025
Científicos hallan posible vía para combatir a un hongo que afecta a pacientes internados en hospitales
Investigadores de Reino Unido y Países Bajos lograron visualizar cómo el patógeno Candida auris evade defensas y evoluciona en el interior de un ser vivo. Expertos contaron a Infobae cómo el avance podría impulsar futuras estrategias de control
Si se lograra bloquear ese mecanismo, el hongo no puede obtener el hierro necesario y eso podrÃa debilitarlo o impedir su crecimiento.
Por eso, los investigadores consideraron que el mecanismo descripto podrÃa ser un posible blanco al que podrÃan apuntar tratamientos más eficaces en el futuro, según estimó el doctor Rhys Farrer, investigador en bioinformática y lÃder del grupo que hizo el estudio en el Centro de MicologÃa Médica de la Universidad de Exeter, quien fue entrevistado por Infobae. “No sabÃamos qué genes estaban activos durante la infección en un huésped vivoâ€, mencionó el cientÃfico. Pudieron identificarlos al estudiar a un tipo de pez killi.“El mayor desafÃo de la investigación fue que el hongo Candida auris era muy pegajoso al tratar de pasar por la aguja. Para solucionarlo, usamos agua destilada estéril en lugar de solución salina para las microinyecciones y asà evitamos que se agrupara, que una táctica que el patógeno utiliza para resistir la eliminación y limpiezaâ€, explicó Farrer a Infobae.
De hecho, la pegajosidad del hongo es un problema conocido en los hospitales y clÃnicas porque se adhiere a los catéteres y plásticos. “Pero la mayor sorpresa fue su capacidad para formar filamentos durante la infección y el aumento en la expresión de las bombas captadoras de hierroâ€, enfatizó.El hongo pone en jaque a los hospitales porque sobrevive donde muchos tratamientos fallan. Puede resistir a los medicamentos antifúngicos que se emplean habitualmente. Además, es termotolerante, resistente a la desecación y persistente en la piel humana y en los ambientes hospitalarios. Eso permite su transmisión por contacto entre personas.Dentro de ese contexto, hay otra dificultad. Estudiar los mecanismos del hongo es una tarea difÃcil.
La necesidad de superar esas barreras motivó a los investigadores del Reino Unido y PaÃses Bajos para ponerse a trabajar con modelos experimentales que logren imitar lo que pasa en una persona infectada de manera realista y sencilla.
El equipo eligió al pez killi árabe, cuyas larvas soportan la temperatura corporal humana, para investigar la infección. Asà pudieron mirar bajo el microscopio cómo responde el hongo minuto a minuto ante los desafÃos del organismo vivo.Candida auris se transforma en filamentos, es decir, estira sus células para buscar nutrientes, lo que facilita su expansión. Esta estrategia le da ventaja y lo vuelve más difÃcil de combatir con los tratamientos habituales.Durante la infección, los investigadores observaron que ciertos genes capturan moléculas que buscan hierro y las introducen en las células. “Hasta ahora, no sabÃamos qué genes están activos durante la infección de un huésped vivoâ€, remarcó el equipo de investigadores a través de un comunicado. Desde ahora, estos datos sientan la base para pensar en intervenciones médicas más precisas.
El estudio confirmó que Candida auris tiene la habilidad de activar rutas genéticas con el único objetivo de obtener hierro en ambientes donde este mineral escasea, como sucede dentro de los pacientes. La técnica de observar todo en tiempo real permitió registrar cómo el hongo esquiva al sistema inmune y se adapta rápidamente a cualquier cambio dentro del organismo del huésped.
Los investigadores señalan que detener estos mecanismos genéticos puede convertirse en la clave para controlar la enfermedad.Para el futuro, los investigadores esperan evaluar si los mismos genes y estrategias se activan en infecciones humanas.
Entre las limitaciones del trabajo figura el uso de peces killi en vez de personas. Por esto, cada hallazgo deberá validarse en modelos más cercanos al cuerpo humano antes de aplicarse en hospitales.
Consultado por Infobae, el doctor Guillermo GarcÃa Effron, investigador del Conicet y director del laboratorio de micologÃa de la Facultad de BioquÃmica y Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional del Litoral en la Argentina, comentó: “El nuevo estudio publicado en Communications Biology explicarÃa un mecanismo de virulencia de Candida auris, que consiste en la captación de sideróforos con hierro. Es imprescindible para que el hongo cambie a su fase filamentosa que es su forma infectiva >Por ahora, “no hay en el mercado ni en estudio avanzado ningún antifúngico que inhiba ese mecanismo de virulencia ni ningún otro. Pensar un antifúngico con esta capacidad es una estrategia novedosaâ€, opinó GarcÃa Effron. En vez de “matar†al microorganismo, se buscarÃa impedir que cause la infección, aclaró.
“Hasta ahora, no sabÃamos qué genes están activos durante la infección de un huésped vivoâ€, remarcó el equipo de investigadores a través de un comunicado. Desde ahora, estos datos sientan la base para pensar en intervenciones médicas más precisas.
El estudio confirmó que Candida auris tiene la habilidad de activar rutas genéticas con el único objetivo de obtener hierro en ambientes donde este mineral escasea, como sucede dentro de los pacientes.La técnica de observar todo en tiempo real permitió registrar cómo el hongo esquiva al sistema inmune y se adapta rápidamente a cualquier cambio dentro del organismo del huésped.
Los investigadores señalan que detener estos mecanismos genéticos puede convertirse en la clave para controlar la enfermedad.Para el futuro, los investigadores esperan evaluar si los mismos genes y estrategias se activan en infecciones humanas.
Entre las limitaciones del trabajo figura el uso de peces killi en vez de personas. Por esto, cada hallazgo deberá validarse en modelos más cercanos al cuerpo humano antes de aplicarse en hospitales.
Consultado por Infobae, el doctor Guillermo GarcÃa Effron, investigador del Conicet y director del laboratorio de micologÃa de la Facultad de BioquÃmica y Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional del Litoral en la Argentina, comentó: “El nuevo estudio publicado en Communications Biology explicarÃa un mecanismo de virulencia de Candida auris, que consiste en la captación de sideróforos con hierro. Es imprescindible para que el hongo cambie a su fase filamentosa que es su forma infectiva >Por ahora, “no hay en el mercado ni en estudio avanzado ningún antifúngico que inhiba ese mecanismo de virulencia ni ningún otro. Pensar un antifúngico con esta capacidad es una estrategia novedosaâ€, opinó GarcÃa Effron. En vez de “matar†al microorganismo, se buscarÃa impedir que cause la infección, aclaró.
