16 de diciembre de 2025
Advierten que la Amazonía podría perder más de un tercio de su selva antes de fin de siglo
Un estudio científico proyectó el impacto del cambio climático y otras factores en esta región
Los resultados muestran que, de mantenerse las tendencias actuales, la AmazonÃa podrÃa perder hasta un 38% de la superficie forestal existente en 1950 para el año 2100. De esta cifra, un 25% serÃa atribuible a la conversión de bosques en tierras agrÃcolas y ganaderas, mientras que el 13% restante corresponderÃa al aumento de las temperaturas globales.
Según Bultan, “esto nos llevarÃa más allá del umbral del 20% al 25%, que estudios anteriores advirtieron que era el punto de inflexión para la selva amazónicaâ€. El riesgo no solo radica en la magnitud de la pérdida, sino en la posibilidad de que se produzcan transiciones abruptas de una densa cobertura forestal a paisajes abiertos similares a la sabana, lo que comprometerÃa la resiliencia y las funciones ecológicas del sistema.
El estudio identifica un umbral de calentamiento global particularmente preocupante: 2,3 ℃. Más allá de este lÃmite, el declive forestal se acelera de manera no lineal y aumenta significativamente el riesgo de una pérdida abrupta de bosques. La coautora Julia Pongratz, profesora de GeografÃa FÃsica y Sistemas de Uso del Suelo en la LMU, advierte que “con base en las polÃticas actuales y los compromisos firmes con la acción climática, nos encaminamos hacia un calentamiento global de al menos 2,5 ℃â€. Esta proyección sitúa a la AmazonÃa en una situación de vulnerabilidad extrema, ya que el calentamiento previsto supera el umbral identificado por el estudio.Además, su capacidad de absorber humedad del océano y reciclar precipitaciones mantiene el equilibrio hÃdrico de la región y sustenta la vida de innumerables especies y comunidades indÃgenas. Sin embargo, la expansión de la agricultura y la ganaderÃa, junto con las sequÃas y olas de calor provocadas por el cambio climático, han incrementado la presión sobre este ecosistema.
El análisis de la LMU revela que el riesgo de una pérdida abrupta de superficie forestal, en contraste con una disminución gradual, se incrementa notablemente cuando el calentamiento global supera los 2,3 ℃. Los autores del estudio destacan en su publicación: “La AmazonÃa, la selva tropical más grande del mundo y un potencial factor de inflexión en el Sistema Tierra, enfrenta presiones crecientes debido a la deforestación y el calentamiento global. Comprender los impactos individuales y combinados de estas presiones es crucial para anticipar el riesgo de un colapso forestal generalizado. Nuestro estudio ofrece perspectivas cruciales sobre los efectos del cambio de uso del suelo y el cambio climático en la vulnerabilidad forestalâ€.El valor ecológico y climático de la AmazonÃa es incalculable. Además de su papel como sumidero de carbono, la selva tropical es un foco de biodiversidad y un pilar para la supervivencia de numerosas comunidades indÃgenas.
La investigación también resalta la urgencia de ampliar los avances positivos, como la mayor protección de la selva acordada en la conferencia climática de Belém, y de intensificar los esfuerzos para frenar el calentamiento global. Los expertos insisten en que “el valor de la selva amazónica es inmenso como para arriesgar su existenciaâ€.
