5 de diciembre de 2025
De aquel título en Rosario al Top 50: el año del despegue para Camilo Ugo Carabelli
El tenista de 26 años cerró la mejor temporada de su carrera y se ilusiona con seguir trepando en 2026
Su mejor actuación en un torneo grande llegó en Miami, hasta ese entonces no conocÃa el triunfo en un cuadro principal de Masters 1000. Tras atravesar la clasificación, avanzó por primera vez a la tercera ronda de un certamen de este tipo, instancia en la que cayó ante Novak Djokovic. A ese paso adelante se sumó otro logro simbólico: por primera vez en su carrera disputó los cuatro Grand Slam en una misma temporada.
Meses atrás, cuando comenzaba a asomar su mejor versión, Ugo Carabelli explicaba que su evolución no era producto del azar. “La verdad que es increÃble. Yo creo que vengo laburando muy bien desde el año pasado. Los resultados no llegan automáticamente, por eso creo que están llegando recién ahoraâ€, decÃa entonces. Según contaba, el clic apareció cuando empezó a mirar el tenis desde otra óptica: “Empezar a verlo y tomarlo como un trabajo me hizo estar más enfocado y ser más profesional. Creo que eso fue lo que más me ayudóâ€.En aquella charla también reconocÃa que esa nueva mirada lo habÃa ayudado a equilibrar una relación históricamente compleja con el deporte. “Es una relación de amor-odio. Si me lo preguntás hoy, hoy lo amo. Pero si los resultados no llegan o las cosas están peores, te voy a decir que lo odioâ€, admitÃa, consciente de que esa ambivalencia es compartida por la mayorÃa de los jugadores del circuito.Su recorrido hacia la élite tampoco habÃa sido sencillo. Recordaba que, de chico, viajar le costaba más que a otros: extrañaba, sufrÃa las ausencias y sentÃa que se perdÃa etapas fundamentales. “Me encantaba estar con mis amigos, volver al colegio, sentirme un chico normalâ€, contaba.
Ese aprendizaje emocional era, según él, la base de su presente competitivo. Aseguraba que entendÃa que el tenis es una montaña rusa y que las malas rachas volverÃan, pero también que habÃa aprendido a afrontarlas. “Si me empieza a ir mal no voy a tirar todo a la mierda. Son momentos. Me acostumbré. Voy a seguir luchando y todos los dÃas trato de dejar lo mejor de mÃ, aunque no siempre me levante bienâ€.
Con esa mentalidad, un ranking que lo coloca entre los mejores 50 y un 2025 repleto de pasos adelante, el argentino cerró el año con una certeza: su mejor versión recién empieza a aparecer.
