5 de diciembre de 2025
La argentina que pasó 10 días desaparecida en la selva mexicana habló por primera vez: �??No confiaba en nadie�?�
María Belén Zerda, de 28 años, contó a Infobae que sufrió un hackeo en su celular y así comenzó a sentirse vigilada por un grupo de desconocidos. Ante el miedo, se refugió en un área de vegetación exuberante de Cancún. Cómo sobrevivió
“El celular lo cambié con un chico que me habÃan recomendado. Ya lo habÃa hecho una vez anterior, porque yo fui a México desde 2018 y vivà desde 2023. La última vez reinició el que yo le entregué en mi cara. No pensé nada malo, pero lo que me di cuenta después es que se lo quedaron y se hicieron pasar por mà para pedir el chip y ponérselo. Yo no necesitaba la tarjeta SIM porque mi teléfono nuevo tenÃa un e-SIMâ€, reconstruyó Belén. NdR: el e-SIM es una versión digital del chip tradicional. Este se integra directamente en el dispositivo y no necesita una tarjeta fÃsica.
De esta manera, según Belén, un grupo de desconocidos logró tener acceso y control total de su teléfono. “Yo tenÃa desviada la ubicación, llamadas, todo. Me escuchaban y me veÃan 24/7. De golpe el teléfono como que hacÃa todo el tiempo captura. Claro, era que estaban tomando mi cara, ellos tenÃan todo asociado con mi cara y con mi mismo teléfono entrabanâ€, recuerda Belén.“A los dÃas (ya a principios de abril) me doy cuenta de que yo iba caminando por la calle y me seguÃan. Empiezo a observar todoâ€, dijo la mujer. Su sospecha en ese momento -y que aún sostiene- es que querÃan usarla para hacer un secuestro extorsivo. Según contó a este medio, ella tiene contacto con gente famosa de Argentina y de México, a quienes habÃa conocido en diferentes oportunidades, y que por eso la vieron como un blanco.La mujer asegura haber visto cómo iba una persona a vigilar a través de la cerradura de su departamento. Un dÃa le pidió refugio a una amiga de ella: apagó su teléfono y se fue a su casa. Pero se dio cuenta de que su compañera también tenÃa los datos desviados.
MarÃa Belén Zerda entró a la selva de Cancún con un short, un top sin corpiño y unas crocs que le habÃa prestado su amiga. “Estuve 10 dÃas y me la pasé caminando. De dÃa era mucho calor. Entonces, yo, que no sufro el calor, me ponÃa abajo de un arbolito y me tapaba la cara y me dormÃa. De noche caminabaâ€, relató.
“Para comer encontré unas cositas violetas que se llaman Syzygium, una fruta. Lo habré comido dos dÃas, nada más. Yo soy una persona que, si no hay comida, no me hago problemaâ€, dijo. Y agregó: “También con una bolsa tipo de cascotes, gruesa, me hice una capita y me la ponÃa en la cabeza, porque a la noche hacÃa mucho frÃo y yo soy friolentaâ€.
Sobre el dÃa en que la encontraron, Belén dijo que ella se acercó a la calle porque no podÃa más. Pero pensó dónde y cómo hacerlo: “Busqué un lugar que tuviera muchos locales. En una vi un camión de caudales con cuatro policÃas, me acerqué, pero no me contestaban, me ignoraban. Salgo de ahà y en la esquina hay una empresa grande que tenÃan cámaras por todos lados. Me meto ahà y le digo a los chicos si podÃan llamar a la PolicÃa, pero que no a la policÃa local, sino a los que se visten de violetaâ€.
Tras identificarla, la mujer fue trasladada a la FiscalÃa para recibir asistencia médica. Le diagnosticaron deshidratación, falta de algunos nutrientes y lastimaduras superficiales. Al darle de alta, volvió a Buenos Aires, donde está instalada.
Ya hizo la denuncia a la ComisarÃa 1F de la PolicÃa de la Ciudad en busca de ayuda para poder tener un teléfono que no esté clonado en México. Su caso fue asignado al fiscal Carlos Alberto Vasser, pero todavÃa no recibió respuesta.
