18 de noviembre de 2025
Las confesiones de Riquelme: del especial elogio a Palermo a la estrella mundial que no llegó a Boca por una lesión
El presidente de la institución realizó un extenso repaso de su carrera futbolística y puntualizó en múltiples acontecimientos, como la Copa Libertadores 2007 y su admiración por Carlos Bianchi
Al profundizar en las virtudes de cada uno, el ex 10 de Boca destacó la calidad de Forlán y Delgado, pero reservó un elogio singular para Palermo. “Forlán era maravilloso, Delgado, pese a que todos se recuerden sus tres dedos, es uno de los mejores delanteros de la historia de nuestro club, y Palermo es el máximo goleadorâ€, explicó. Sobre el Titán, Riquelme fue enfático: “Era una cosa extraordinaria dentro del área, no vi a otro jugador igualâ€, subrayó sobre la excepcionalidad de su excompañero, más allá de los altibajos que marcaron su relación fuera del campo.
La historia compartida con estos atacantes abarca distintos momentos y equipos. Con Marcelo Delgado, Riquelme coincidió en Boca durante tres años, entre 2000 y 2003. La sociedad con MartÃn Palermo se extendió a lo largo de nueve años, en dos etapas: de 1997 a 2000 y luego de 2007 a 2011, en uno de los perÃodos más exitosos del club. En tanto, la dupla con Diego Forlán se forjó en el Villarreal español entre 2004 y 2006, consolidando una de las sociedades ofensivas más recordadas del fútbol europeo.Riquelme aseguró que su lazo con Boca trasciende lo deportivo. “Boca es mi vida. Boca puede vivir sin mÃ, pero yo no puedo vivir sin Bocaâ€, declaró con contundencia. Esta relación, que lo llevó a la presidencia, también influyó en decisiones personales, como su retiro en Argentinos Juniors para evitar enfrentar a Boca con otra camiseta. “Elegà ir ahà porque no querÃa jugar ante Boca y, al estar en la B, sabÃa que no lo enfrentarÃa. Cuando ascendimos, me retiré para no venir a La Bombonera con otra camiseta. Boca es mi vidaâ€, reiteró.El tÃtulo más valorado en su paso por Boca: “Fue la Copa Libertadores del 2007, con Russo. Ese equipo jugaba bien. Yo creo que al hincha, por más que diga que le gusta que se tiren con la cabeza, también le gusta jugar bien. Por culpa de esa Copa yo creo que la gente me quiere un poquito másâ€.
El breve paso por el Barcelona y la postura de su papá: “Fue linda y rara (la partida rumbo al Barca). Llegó en junio del 2002. Un año antes, 2001, en medio de la Copa contra Vasco da Gama, Boca me vendió al Barcelona. Me quedo acá, y me voy al año siguiente. Yo querÃa jugar toda la vida en Boca y mi papá también querÃa que jugara acá nomás. Imaginate, me fui cinco años y medio a Europa, y no me vino a ver un partido. Él querÃa que jugara acá, y yo también lo querÃa. Cuando volvà acá, no faltó un partido. Pero me terminé yendo porque en abril me secuestraron a mi hermano y me empujaron a que me fuera: ‘Esta vez, te lo devolvemos, pero te tenés que ir’. Muchas chances no me dieron. Y me fui, estaba Van Gaal y aprendà un montón en el dÃa a dÃa, en los entrenamientos, impresionante, pero me dijo ‘Yo no te pedÃ. El presidente te trajo’ y le agradecà por la honestidadâ€.
La vuelta de Boca a la Libertadores en 2026: “En un momento parecÃa que era normal. Jugamos varias finales y no tuvimos la suerte de ganarla. Pero lo que tengo claro es que los jugadores que ganen la próxima Copa, la gente no los va a olvidarâ€.
La victoria por 3-0 ante River en la Copa Libertadores 2000, el Superclásico más significativo que recuerda: “El dÃa del caño a Yepes fue maravilloso. Llegó la pelota y pensé: ‘Me va a dar una patada…’. Yo querÃa que me pegara para frenar el partido porque quedaba poquito. El tema es que me siguió y la pelota se terminó yendo afuera, jeâ€.
Compartir cancha con Lionel Messi: “Hay jugadores de fútbol, y hay otros que no son jugadores de fútbol, juegan a otra cosa. A medida que pasó el tiempo, fue evolucionando. Antes era más rápido que la pelota. Se lastimaba por ser tan rápido. A medida que pasó el tiempo, empezó a dar pases gol, a hacer goles de tiro libre, que es increÃble cómo patea. Hoy todos los chiquitos quieren ser Messi. Pero tienen que saber que él se quedó todos los dÃas practicando, entrenando. En el vestuario él estaba en su mundo, pero cuando salÃa a la cancha, se transformaba. No se podÃa creer. Es Messi y cuando vuelve adentro, es el más sencillo de todos. Eso lo hace más grandeâ€.
