13 de noviembre de 2025
Memorias de la Billie Jean King Cup: Mercedes Paz y Florencia Labat llegaron lejos como jugadoras y hoy lideran el sueño argentino
La capitana y la subcapitana del equipo nacional, que buscará el pase a los Qualifiers 2026, protagonizaron las semifinales en 1986 y 1993, respectivamente
Dos de esas jóvenes que ayer soñaron en Praga y en Frankfurt, hoy transmiten su experiencia, sus recuerdos y su pasión a una nueva generación. Y reviven la historia de aquel momento del tenis femenino argentino.
“Me acuerdo perfectamente, porque fue una serie muy especialâ€, dice Mecha sobre la primera de esas ocasiones, y evoca: “La gente estaba ansiosa por ver a Martina Navratilova, que si bien era checa, llegó a Praga representando a Estados Unidos junto con Chris Evert. Eran la número 1 y 2 del mundo en ese momentoâ€.
Las chicas argentinas tuvieron un gran rendimiento y vencieron a Uruguay (3-0), a Corea del Sur (2-1) y a Austria (3-0), para llegar a disputar las semifinales ante el conjunto local, Checoslovaquia.
“El marco fue inolvidable para nosotras. La cancha estaba llenÃsima, porque significaba el regreso de Navratilova a su paÃs, Checoslovaquia, que todavÃa era comunista. Éramos muy chicas, no tenÃamos tanta experiencia y el dobles terminó dándonos un premio consueloâ€, agrega la tucumana.
La derrota ante las locales no empañó la actuación. “Ahora, con el tiempo, decÃs: ‘¡Qué performance que tuvimos!’. Este tipo de competencias son distintas, te movilizan, porque dejás de jugar por vos para hacerlo por tu paÃsâ€, reflexiona.
Siete años más tarde, en 1993, llegarÃa el segundo gran capÃtulo de esta historia. Esta vez en Frankfurt, y frente a Australia. Sin Sabatini, el equipo estuvo integrado por Florencia Labat, Inés Gorrochategui y Patricia Tarabini, bajo la conducción de Jorge Todero.
“Perdimos esa semifinal de manera muy ajustada. Fue una pena. Siempre tuvimos buenas actuaciones y nos iba bienâ€, dice Florencia Labat.
En Córdoba, este fin de semana, la subcapitana confÃa en el poder del entorno. “La ventaja de ser local en polvo de ladrillo las va a ayudar. Ojalá sea una buena serie. Estoy segura de que asà va a serâ€, dice.
Son otros nombres, y hay más tenistas en el plantel, pero el espÃritu de Las Guerreras es el mismo que movió a Mecha y Flor en sus sueños de juventud.
