10 de noviembre de 2025
Le ganó a Pete Sampras, se retiró a los 26 años, entrenó a figuras y ahora sigue la carrera de sus tres hijas en el circuito de tenis
Como jugador, Gabriel Markus fue 36° del ranking ATP. En el rol de coach, entrenó a un número uno del mundo. Hoy se las ingenia para acompañar a los torneos a Katja (20), Carla (19) y Camila (16)
Durante la edición 1994 de Roland Garros -torneo que marcaba su regreso tras una serie de molestias fÃsicas-, Markus sufrió la rotura de los ligamentos de su rodilla. Desde entonces, su carrera comenzó a desvanecerse lentamente hasta apagarse por completo en noviembre de 1996, cuando decidió retirarse con apenas 26 años.
Y profundiza: “Hice todo lo que humanamente podÃa hacer, con la medicina tradicional y la no tradicional. Fueron seis años de trabajar 10 o 15 horas por dÃa, de gastar absolutamente todo lo que tenÃa para poder recuperar mi rodilla, cosa que no logré, lamentablemente. Y, a pesar de todo eso, creo que, por más que mi carrera haya durado muy poco tiempo, fue muy intensa y fue buenaâ€.
Gabriel tuvo tres hijas -Katja, Carla y Camila- que hoy compiten a nivel profesional, aunque -según cuenta- al principio ninguna querÃa ser tenista. “La realidad es que siempre practicaron otros deportes. Mi único deseo era que supieran jugar lo suficiente como para compartir algo con ellas. Esa fue mi ilusión desde que nacieron: poder jugar un fin de semana, hacer algo divertido juntosâ€, evoca.
Durante varios años, Markus no las entrenó: viajaba constantemente con jugadores profesionales y las veÃa poco. Sin embargo, tras la pandemia sintió la necesidad de compartir más tiempo con ellas. “No transmitirles lo que aprendà hubiera sido una lástimaâ€, reconoce.
En ese trayecto, sostener la dinámica familiar es una misión adicional. “Sé que no puedo hacer siempre lo mejor para ellas. Siempre hay alguna que queda sola o que no va a un determinado torneo, aunque sea importante, porque no tengo con quién mandarlas. No es fácil con tres hijas que compiten al mismo tiempoâ€, señala.
Katja, la mayor, de 20 años, fue la primera en abrirse camino a nivel profesional y sumar sus primeros puntos, aunque hace tres meses decidió emprender una nueva etapa en el tenis universitario: hoy representa a la Nova Southeastern University (NSU), en Fort Lauderdale.
Camila, la menor, de 16, cerró el 2024 como la mejor junior de Sudamérica y comienza a adentrarse en la categorÃa. “Nunca imaginé que iban a competir internacionalmente. Uno nunca sabe lo que puede pasar, asà que no querÃa perderme la posibilidad de estar cerca de ellas y disfrutar de sus actividadesâ€, cierra Markus.
