10 de noviembre de 2025
La posibilidad de un abecedario para restablecer la democracia
Las deformaciones del poder, la demagogia y la falta de eficiencia amenazan con vaciar de contenido el ideal democrático
El esquema se alimenta con la presunción de “una sociedad de ciudadanos, por reconocérseles derechos polÃticosâ€. El mecanismo en lo correspondiente al ejercicio del poder popular es “el sufragioâ€, toda vez, que “el pueblo es el titular de la soberanÃaâ€, potestad “reconocida como fuente existencial del â€ordenamiento jurÃdico de un potencial Estadoâ€. Y con respecto al cual “no se admitirá ninguno superiorâ€,
Se alude a un movimiento que condujo a una especie de tentativa exponencial de presuntos estadios de bienestar, consecuencia del reconocimiento de los derechos polÃticos, económicos y sociales en beneficio de amplios sectores populares. Una argumentación, por lo menos, teórica, dirigida a afirmar que “el poder del pueblo†se extenderÃa más allá de la forma de gobierno.
3. En el diario El Nacional de Caracas, el historiógrafo Carlos E. Aponte hace referencia a la mixtura del populismo, una forma de hacer polÃtica bajo la idea de que estamos divididos entre “el pueblo†(virtuoso y oprimido) y “la élite†(corrupta y enemiga de aquel), mensaje nutriente de “la consuetudine†en ganarse con halagos el favor popularâ€, vale decir, “la demagogiaâ€.
1. ¿Se extinguirá la democracia o podrá salvársele,
3. ¿Qué mecanismos han de arbitrarse a fin de desarticular tales desviaciones?
Una Asamblea constituyente, la potestad soberana para ordenar las cosas públicas del Estado por medio de una constitución, integrada por diputados con idoneidad para el rol a desempeñar, elegidos por el pueblo en votación universal y secreta (en lo concerniente a Venezuela no dejarÃa de ser oportuno revisar el material que ha cargado consigo el ingeniero Enrique Colmenares Finol, Ministro en el último gobierno del presidente Carlos Andrés Pérez, en conjunción con destacados polÃticos y personalidades del acontecer venezolano, con respecto a “la necesidad constituyenteâ€,
Una aggiornata Carta Magna, de una significativa utilidad en aquellos paÃses en los cuales, como Venezuela, no puede negarse que “la consuetudine arbitraria†ha triturado a los regÃmenes polÃticos democráticos. En lo conexo a este aspecto y en lo tocante a Caracas, dos reconocidos académicos, Allan Brewer Carias y Ricardo Combellas, quienes fueron asambleÃstas en la Constituyente de 1999, son autores de 2 interesantes ensayos: “CaracterÃsticas del Proceso Constituyente Venezolano†y “El Proceso Constituyente Venezolanoâ€, los cuales merecen ser leÃdos. Asà como la tesis del académico Gerardo Fernández, con respecto a la “bicameralidadâ€, esto es, el regreso a un congreso integrado por dos cámaras, el senado y diputados, como en la Carta Magna de l961, fuente de 4 décadas democráticas y de estadios de progreso innegables,La reafirmación en lo tocante a la observancia de la Ley y al ejercicio del poder público, lo cual conlleva a que cualquier acto del Estado ha de fundamentarse en el derecho vigente, no produciendo efecto alguno si no se ajusta al orden legal,
Es, por lógica, impostergable de que hemos de entender y de una vez por todas, que “la eficiencia democrática†demanda una definitiva gestión pública ante los desafÃos contemporáneos. Y concomitantemente de que “el bienestar social†exige que las providencias gubernamentales propendan, seriamente, al aseguramiento de la calidad de vida y los derechos de los ciudadanos,
Suele expresarse, asimismo, que es una eficiente manera de evitar los abusos de la autoridad conforme a la formula “el poder detiene al poderâ€, asà como que propende a una mayor utilidad en la operatividad del gobierno gracias a la especialización técnica de los órganos estatales. Por las razones expuestas la máxima se expresa asÃ: “la separación de poderes, pero en concurrencia con la colaboración entre el legislativo, el administrativo y judicialâ€.
La administración de justicia, a cargo de jueces de sólida preparación, una alta dosis de moralidad y la experiencia que tan importante posición demanda, entre ellas la penalidad del delito y demás infracciones al ordenamiento normativo, a través de sanciones proporcionales a las transgresiones y faltas.
La actual situación ha inducido a agregar el narcotráfico, cuyo voluminoso resultado en monedas de la mas variada Ãndole, asà como la proliferación de alucinógenos ha inducido a serias preocupaciones en el escenario internacional, circunstancia que ha potenciado en lo que respecta a América Latina la toma por parte del gobierno de los Estados Unidos de parte considerable del Atlántico y el Pacifico, en un serio combate contra tales actividades, sin lugar a dudas, nefastas para la humanidad.
La polÃtica económica, definida, según leemos, como “la selección adecuada de medios concretos a los cuales acuden los gobiernos, y mucho más si son serios, con la finalidad dé regular u orientar la actividades de los agentes económicos, en aras de la materialización de determinados fines macroeconómicosâ€.
El ejercicio riguroso de la potestad sancionatoria de la democracia, ante “la criminalidad polÃtica†de despojar inconstitucionalmente del ejercicio del poder democráticamente alcanzado, por una intentona golpista, alternativa, en una sana lógica proscrita, por los cuarenta años de democracia edificada con arreglo a una Carta Magna democrática (1961), la más optima que ha tenido Venezuela, se llevó por delante “El gran virajeâ€, como calificó con acierto el Dr. RodrÃguez al “plan integral de desarrollo†que se alentaba en un gobierno electo popularmente. Tal conducta, en todos, los aspectos delictiva ha de calificarse como una tipologÃa penal y con dura sanciones. Por tanto, acápite o pauta del “Abecedarioâ€.
a. La integración de la disidencia a la democracia, pero teniendo presente que las hay habituales, negociables y tramposas.c. La exigencia de requisitos mÃnimos para cargos electivos y ejecutivos.
“El Abecedario†no es una genialidad. Mas bien, resultado de una sincera preocupación por el porvenir de una Venezuela democrática. No se desconoce que observarlo será más cuesta arriba que esta tentativa, tal vez, irresponsable, para elaborarlo. Es más, los venezolanos sabemos, en nuestro criterio, sin excepciones, que a veces nos entretenemos en el cuestionable arte de “arar en el vacÃoâ€.
Asimismo, que no ignoramos la existencia del “abecéâ€, las tres primeras letras del alfabeto usado en lo concerniente a terceros con escaso conocimiento en áreas que dicen conocer, refutándoseles con la expresión “fulano no conoce ni siquiera el “abc†de la polÃtica, de la democracia ni de la constitución.
El presidente Carlos Andrés Pérez, sin embargo, tal vez dirÃa, “Manos a la obraâ€.
