7 de noviembre de 2025
Mendoza: un grupo de ecologistas realizó una limpieza en las rocas de montaña para borrar grafitis
Los voluntarios de la Fundación Pro Montaña limpian sitios históricos y áreas protegidas con el objetivo de recuperar el patrimonio natural de la Cordillera de los Andes
En diálogo con el programa “Tenés que saberloâ€, por Radio Pos 92.1, el presidente de la fundación, Claudio Mellimaci, repasó los orÃgenes de la iniciativa y el trasfondo personal que la impulsó: “La Fundación Pro Montaña nace hace poco más de tres años. Yo antes lo hacÃa en silencio, hice la fundación para poder tener un marco legal y poder juntar fondos para hacer esto que no es baratoâ€, explicó. Luego agregó: “Tiene que ver con mi vida personal, un punto de inflexión: me dio un infarto, la pandemia me llevó todo, tenÃa dos empresas. Como vi que ya no iba a ser ni millonario ni nada, decidà ser felizâ€.
La acción ciudadana se potencia con pequeños gestos. Hace unas semanas, un joven registró en video a una pareja que rayaba rocas en Potrerillos. Las imágenes se viralizaron y, dÃas después, fue la Fundación Pro Montaña quien quitó los grafitis. Mellimaci opinó sobre el episodio: “Metieron la gamba, listo, les tocó a ellos. Pero bueno, obviamente que está recontra capitalizado hoy dÃa y con toda la sinergia de los mediosâ€.
Limpiar estas marcas requiere tiempo y conocimiento técnico. Algunos colores son particularmente difÃciles de remover. “Los colores más aguerridos de sacar son los violáceos. No sé por qué. El más fácil es el amarillo, siendo un color primario. Igual todos cuestanâ€, explicó Mellimaci. Y añadió, entre risas: “Ni hablar de todas las banderas de Boca que he sacado. Soy bostero, pero no me pinten más la montaña con Boca que cuesta sacarlaâ€.
También hizo referencia a otras formas de contaminación, como la auditiva. “Un caso puntualÃsimo son las motos con sus escapes modificados. Yo tengo una familia donde tenemos chicos autistas y los matan. Cuando pasa uno de estos locos en la 110 con el escape ese, se revientan la cabeza contra el parabrisas porque no soportan el ruidoâ€, señaló.
