4 de noviembre de 2025
Histórica soldadura: terminaron de unir el oleoducto que conecta Vaca Muerta con el Océano Atlántico
Se trata del VMOS (Vaca Muerta Oil Sur). El tramo finalizó en el ingreso a la Terminal Portuaria de Punta Colorada, Río Negro
La construcción incluye 437 kilómetros de extensión y utiliza caños de 30 pulgadas (762 milÃmetros) de diámetro, trazando una nueva ruta troncal para el despacho de crudo desde la localidad de Allen, en el Alto Valle de RÃo Negro, hasta la costa cercana a Sierra Grande.
El avance de los trabajos logró un récord en octubre, cuando el equipo alcanzó 175 uniones soldadas en una sola jornada, superando los 4 kilómetros de avance en ese dÃa. “Agradezco a las empresas que lo hicieron posible y a todos sus trabajadoresâ€, expresó Gustavo Chaab, CEO de VMOS.
El oleoducto está diseñado para despachar 180.000 barriles diarios de petróleo en su primera fase, con capacidad de escalar hasta 550.000 barriles por dÃa. La consolidación de Vaca Muerta como polo exportador, ahora con una salida directa a través de RÃo Negro, proyecta la generación de 15.000 millones de dólares adicionales en exportaciones para la Argentina en los próximos años, posicionando a la región en el centro del comercio energético global.
VMOS se constituye como un consorcio integrado por firmas protagonistas del sector energético: YPF, Vista, Shell, Pan American Energy, Pampa EnergÃa, Pluspetrol, Chevron, Tecpetrol y Gas y Petróleo de Neuquén (GyP). El sostenido ritmo de trabajo se explica, en parte, por la incorporación de equipos de soldadura automática, una tecnologÃa de alta precisión que optimiza la seguridad, la calidad y la productividad en la construcción de ductos de gran escala. Este método ya habÃa sido utilizado en proyectos anteriores como el Gasoducto Perito Francisco Pascasio Moreno y la Reversión del Gasoducto Norte.La soldadura automática constituyó el eje tecnológico de la obra, aunque, como subrayó Ricardo Unzner, project manager de Techint-SACDE, “también es un paso de muchos en una obra asÃâ€. Unzner explicó que el proceso comenzó con un equipo de topógrafos que marca el recorrido de los cuatrocientos treinta y siete kilómetros. Luego se despejó el terreno y se preparó la pista de trabajo. El siguiente paso fue el zanjeo, que permitió instalar el ducto a dos metros de profundidad. Una vez completado y cubierto —sin compactar—, se inicia el “desfileâ€, que consiste en alinear tubos de veinticuatro metros a medida que llegan. Con los tubos alineados, los equipos de soldadores realizaron primero la soldadura interna —la primera se efectuó en mayo— y luego la externa. La mayor parte del tendido se montó mediante soldadura automática, bajo la responsabilidad de especialistas turcos y argentinos.