29 de octubre de 2025
Estados Unidos firmó un acuerdo de USD 80.000 millones para construir reactores nucleares y potenciar la inteligencia artificial
El gobierno de Donald Trump selló una alianza con Westinghouse, Brookfield y Cameco para impulsar un renacimiento nuclear en el país
El secretario de Comercio, Howard Lutnick, expresó a través del comunicado que el acuerdo “encarna la visión del presidente Trump de recuperar nuestra soberanÃa energética, crear empleos bien remunerados y situar a Estados Unidos a la vanguardia del renacimiento de la energÃa nuclearâ€. Este impulso responde a la falta de nuevas centrales nucleares en el paÃs desde 2009 y al abandono progresivo de esta fuente energética, vinculado en gran medida a la percepción negativa tras accidentes como Three Mile Island (1979), Chernóbil (1986) y Fukushima (2011). Los dos últimos reactores puestos en servicio en Estados Unidos costaron más de 30.000 millones de dólares, más del doble de los 14.000 millones previstos inicialmente.
La iniciativa “ayudará a liberar la gran visión del presidente Trump para energizar completamente a Estados Unidos y ganar la carrera global de la inteligencia artificialâ€, dijo el secretario de EnergÃa, Chris Wright. “El presidente Trump prometió un renacimiento de la energÃa nuclear, y ahora está cumpliendoâ€, afirmó.La alianza abarca la construcción de reactores Westinghouse AP1000 y AP300 en diferentes regiones de Estados Unidos. El AP1000, ya validado por la Comisión Reguladora Nuclear (NRC, por sus siglas en inglés), tiene una capacidad superior a un gigavatio, mientras que el AP300, clasificado como reactor modular pequeño (SMR), aún está en proceso de certificación, según información proporcionada por las empresas.La necesidad de diversificación en la matriz energética aumentó tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia, que alteró los mercados internacionales. Además, el crecimiento de los centros de datos y la computación en la nube asociados a IA multiplicaron la demanda eléctrica. Empresas tecnológicas como Google y Microsoft han anunciado igualmente inversiones significativas en proyectos nucleares para responder a estos retos.
Las firmas aclararon, a través de un portavoz de Brookfield, que una vez construidas, las plantas serán de propiedad privada y no del Estado. El objetivo declarado es “acelerar†la transición hacia la energÃa atómica, en consonancia con las órdenes ejecutivas firmadas por Trump para impulsar el desarrollo de nuevos tipos de reactores y de combustible, asà como para potenciar las exportaciones relacionadas con el sector nuclear.(Con información de agencias)
