24 de octubre de 2025
Viajes, bromas, carreras de karting y sueño de la F1: la historia del vínculo entre Nico Varrone y Franco Colapinto
Se hicieron amigos de chicos, pero luego sus campañas los llevaron por caminos se separados. Ahora, durante 2026, compartirán 14 fines de semana de competencia
Compartieron momentos divertidos, como el que se vio en un video viral donde Nico lo ayuda a Franco a preparar el karting para salir a pista y cuando se acerca a la cámara a bordo dice en broma “Colapinto es un mancoâ€, en una definición que se usa en la jerga del automovilismo. Las imágenes fueron furor en las redes sociales.
El sueño se materializó primero para Colapinto, quien en 2024 fue seleccionado por Williams como reemplazo de Logan Sargeant para disputar las últimas nueve carreras de la temporada, tras haber ingresado a la academia del equipo en 2023. Este logro representó un giro inesperado en su carrera y lo posicionó en la máxima categorÃa del automovilismo mundial. Sin lugar en el team inglés, este año se incorporó a Alpine.
En el caso de Varrone, la falta de presupuesto lo llevó en 2020 a abandonar los monoplazas y dedicarse a las competencias de resistencia. Allà ganó en las 24 Horas de Le Mans, pero el anhelo de la F1 parecÃa haberse desvanecido. La situación cambió cuando General Motors anunció su ingreso a la categorÃa en 2026, lo que reavivó sus aspiraciones. Como piloto oficial más joven de la marca y con experiencia en monoplazas, Varrone se sumó a este nuevo desafÃo.La pasión por el automovilismo en la familia de Varrone tiene raÃces profundas. Su padre, MartÃn Varrone, fue piloto y es coleccionista de autos, entre los que destaca el primer vehÃculo de Diego Armando Maradona, un Fiat 128 color crema. Su madre, Sandra Castrogiovianni, también incursionó en las pistas.La tecnologÃa también fue parte central de su vÃnculo. Varrone describió: “Nosotros estábamos todo el dÃa en el simulador. PonÃamos llamada de Whatsapp en ese momento porque no nos conectábamos por simulador. Eran llamadas en altavoz mientras Ãbamos corriendo. Gritábamos, hablábamos. Hemos tenido llamadas de siete, ocho horas en verano, o sea que estábamos cada uno en su casa corriendo a cualquier cosa, a lo que seaâ€.
Ahora volverán a verse en los autódromos que comparta la F1 y la F2. Será el momento para recordar viejas anécdotas, emocionarse con un abrazo y la satisfacción de que se encuentran en la élite del automovilismo a nivel mundial, ese gran sueño forjado en aquellos dÃas de karting.
