20 de octubre de 2025
El Senado que viene: el PJ perdería menos bancas, el Gobierno duplicaría y hay dudas por los �??árbitros�?�
A una semana de la elección, la Casa Rosada readecúa sus pretensiones iniciales. Cristina Kirchner se asegura el bloqueo a los dos tercios, aunque más lejos del quorum. Incertidumbre con un puñado de silvestres y el número final de Provincias Unidas
*Santiago del Estero. La clásica jugada del poderoso matrimonio Zamora -maneja a control remoto allà hace añares- de empujar dos fuerzas en los papeles diversas y, en la realidad, idénticas, apuesta a dejar a La Libertad Avanza (LLA) tercera y sin ninguna butaca. AquÃ, el Gobierno considera que arañará una.
*El resto. En los otros cinco distritos, las cuentas coinciden en muchos despachos legislativos y del Ejecutivo: dos en Entre RÃos y en la Ciudad de Buenos Aires, uno en Neuquén y en Tierra del Fuego, y uno o ninguno en RÃo Negro.De cumplirse esto, el Gobierno duplicarÃa su fuerza: de los siete actuales pasarÃa a 14-15. Un domingo soñado llevarÃa dicha cifra a 17, mientras que un golpazo electoral implicarÃa entre 11 y 13. Es decir que, de mÃnima, precisarÃa más de 20 aliados para obtener el quorum -37- e iniciar una sesión. Si buscara abrir el recinto hoy, tendrÃa que llamar a 30.Los niveles de “acuerdos†y “consensos†-en la Argentina, el término está reventado y todo suele terminar en la siniestra trampa de avezados podólogos de avestruces- que necesitará la Casa Rosada exceden todo tipo de especulación. Por caso, para arribar a los dos tercios, como es una votación de un juez de la Corte Suprema, habrá que contactar con la prisión domiciliaria de Cristina Kirchner.A pesar de los números de otros espacios -habrá que ver qué hace el PRO, que quedarÃa relegado-, la gran incógnita a saldar post comicios es cómo se configurará, al margen de los silvestres provinciales -como los misioneros no renovadores, que se mueven seguido hacia cualquier Ejecutivo de turno-, la muy promocionada marca “Provincias Unidasâ€.
En este sello tenemos a radicales que fueron cercanos a Javier Milei y otros que jugaron muy en sintonÃa con el cristinismo, peronistas disidentes que fluctuaron en ensaladas parlamentarias desopilantes, y un puñado de camaleones en busca de refugio o a punto del “salto por el bizcochoâ€. Se habla de al menos 15 senadores, aunque desean ser 20.Un caso claro y bien actual son las volteretas de los últimos dÃas para dilatar un debate sobre el corte de biocombustibles. En resumidas cuentas, una guerra silenciosa entre quienes fomentan este sistema -el campo acompaña- y los distritos petroleros, que aún no mostraron todas sus cartas y están dispuestos a frenar cualquier indicio de cambio brusco. Tienen un ancho guardado: YPF.
Por arriba de todo esto, La Libertad Avanza tiene otro inconveniente: qué hacer con Victoria Villarruel. No tanto por sus errores o aciertos -cada vez menos en el último caso, desde lo polÃtico-, sino por el desgaste innecesario que genera contar con un equipo de personas que trabajan hace mucho -y conocen a la perfección el Senado- para ayudar a un Ejecutivo que sólo aparece para colgarse medallas ajenas por unos minutos, en el mejor de los casos. En pocos dÃas se sabrá qué pasará con la visión de ir por todo y contra todos que tanto fomentó, desde el 10 de diciembre de 2023, la Casa Rosada.