17 de octubre de 2025
Sus 28 días preso en Alemania y cuando se hizo amonestar para ver a Los Redondos: las historias más llamativas de Diego Placente
El lado oculto del entrenador de la selección argentina que disputará la final del Mundial Sub 20
Tras colgar los botines, retornó a suelo alemán para asistir a un evento sin saber que atravesarÃa una de las experiencias más traumáticas de su vida: quedó preso casi un mes. “Fueron 28 dÃas detenido. Cuando se fue el presidente del Leverkusen, empezaron a revisar todas las cuentas y decÃan que habÃa cosas y algún dinero que yo tendrÃa que haber pagado al estado. Yo tenÃa mi contador alemán. Yo no sabÃa nada, me pidieron información y se las di. Llegué al aeropuerto para ver un partido de estrellas y no pasé el filtro, ahà saltó el problema. Me llevaron a un lugar y me contaron la historia, que debÃa impuestos, era algo penalâ€, inició el relato en diálogo con el programa Clank de Juan Pablo Varsky.
Y prosiguió: “Yo tenÃa que demostrar que no era cierto pero, por más que pagues, si eras culpable, te comÃas la sentencia que toque. Como yo no vivÃa en el paÃs, me detuvieron. Fui a una cárcel normal, con el overol naranja puesto y el grillete en los pies en el bus que me llevó a la cárcel. Uno piensa en lo que son las cárceles en Sudamérica o Argentina misma, pero esto era Europa. Tenés que aprender lo que va pasando dÃa a dÃa. Fueron bastantes 28 dÃas. Escribà sobre todo lo que vivÃ, me anotaba las cosas que iban pasando porque al principio no tenÃa tele ni radio. Todos los dÃas pasaba algo nuevoâ€.El entrenador, de 48 años, rememoró que por las noches, cuando dormÃa, alguien lo despertaba abriendo la ventana de la puerta de la celda alumbrándolo. La psicóloga de la prisión le explicó que era un procedimiento que se llevaba a cabo porque muchos convictos intentaban suicidarse. También reveló que le daban un plato fuerte en el almuerzo, pero que la cena era fiambre aproximadamente a las 6 de la tarde y ya no volvÃa a comer, por lo que empezó a guardarse una porción del mediodÃa para no pasar hambre de noche.Otra de las historias insólitas de Placente fue en la previa a un Superclásico en el Clausura 2000. Él era titular en River y estaba al lÃmite de tarjetas amarillas. En la novena jornada, el Millonario visitó a Vélez en el José Amalfitani (ganó 3-2) y el lateral izquierdo se hizo amonestar adrede para acumular su quinta amonestación por dos motivos: limpiarse de cara a la visita a Boca en la Bombonera y poder asistir sin problemas a uno de los recitales que Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota brindaron en el Monumental, ya que coincidÃa con la fecha del siguiente encuentro como local frente a Gimnasia de Jujuy.
Sobre aquel episodio, rememoró: “Se venÃa el Boca-River y yo venÃa con las amarillas. Si no era ese fin de semana, podÃa ser el otro. Me tenÃa que sacar la amarilla y preferà que fuera ese, que justo tocaban Los Redondos. Fue gracioso porque habÃa pegado una o dos patadas y (Héctor Baldassi) no me sacaba la amarilla. En un lateral, cuando Ãbamos ganando, me amonestó (por demorar). SeguÃa desde los 15 años a Los Redondos y no iba a poder verlos justo cuando tocaban en River, que en ese momento era difÃcil que sucediera. Maté dos pájaros de un tiro. Jugaba el Superclásico y veÃa a Los Redondos en Riverâ€.
