9 de octubre de 2025
Lo que no se vio de la visita de Simone Biles a la Argentina: la �??marca�?� en la piel que refleja su vida y un encuentro que la emocionó
La gimnasta más laureada de la historia está de visita en la Ciudad de Buenos Aires y dio una charla motivacional. Infobae participó del encuentro que cautivó a los fanáticos
Infobae tuvo la oportunidad de tener un breve diálogo con la múltiple medallista, ganadora de siete doradas entre sus tres participaciones olÃmpicas. “Como un mandato del destino, semanas antes de los Juegos OlÃmpicos de Tokio, te tatuaste: ‘Y aún asà me levanto’. ¿Qué significado tiene esa frase para tu carrera y tu vida personal?â€, le consultó este medio. A lo que Biles contestó: “La cita ‘Y aún asà me levanto’ es de Maya Angelou, y creo que es un buen reflejo de mi carrera, donde pasé por muchas pruebas, tuvo muchos errores, dificultades... He pasado por tantas cosas. Entonces, ese tatuaje es un recordatorio visual que veo todos los dÃas cuando me levanto. Porque, pase lo que pase, voy a seguir adelante. Y siento que me da una noción perfecta de esoâ€.
“En RÃo 2016 tenÃa 19 años y sentà que estaba controlando todo mi mundo. Hubo muchos artÃculos que decÃan que ya era ‘vieja’ porque era la edad en la que, usualmente, otras gimnastas se retiraban. Yo era la más grande del mundo por ganar la prueba all around. Y llegué a creer que tenÃan razónâ€, dijo en un momento de la charla. “Sin embargo, decidà que preferÃa intentarlo. Estaba en la mejor forma fÃsica de mi vida cuando llegaba Tokio, en los tiempos del COVID-19. Pero estaba tan enfocada en la salud fÃsica que dejé de lado mi salud mentalâ€, explicó.
Además de reconocer la tarea de sus padres Ronald y Nellie Biles, quienes la adoptaron con su hermano cuando era una niña, lo mismo que su entrenador Laurent Landi, que la acompañó en este viaje, Simone no aclaró si competirá en los que serÃan sus cuartos JJOO en la próxima edición en Los Ãngeles 2028. En la misma lÃnea de los conceptos sobre el cuidado de la salud mental, remarcó que hoy está disfrutando de esta etapa tras ParÃs 2024. “Vivo mi vida honesta y vulnerable, eso es lo que hago. No es normal lo que hacemos los deportistas olÃmpicos, me gusta mostrar en mis redes sociales que la vida no es solo esoâ€, dijo. Por eso es común verla apoyando a su esposo, el jugador de la NFL Jonathan Owens, o disfrutando de un fin de semana en Las Vegas con sus amigas.
“Actualmente no estoy entrenando, es importante que la salud fÃsica coincida con la mental, por eso me fue bien en ParÃs, estaban al mismo nivel, pero también querÃa darme un descanso para que mi cuerpo se recupereâ€, explicó Simone. Entonces, ¿la vamos a ver en tres años en la próxima edición olÃmpica? “No sé cómo voy a estar, voy a ir de alguna manera, para competir o para estar en la tribunaâ€, sentenció. Habrá que esperar.Más allá de proyectar que en una década esperará estar “comenzando una familia†y también ayudando a una organización -ya lo hace- que da soporte a pequeños huérfanos, Biles tuvo un encuentro que definió todo lo que es. Y no tuvo que ver con la aparición de Edinson Cavani, la estrella de Boca Juniors, que se acercó junto a su pareja y una de sus hijas para darle una camiseta del Xeneize. Una vez que estaba por abandonar la sede del Gobierno de la Ciudad, irrumpió una pequeña niña que, entre lágrimas, le pidió si podÃa firmar una malla que ella utiliza para hacer lo mismo que transformó a Simone en quién es hoy.
Tras el autógrafo, se fundieron en un abrazo. Y como la jovencita no pudo emitir palabra, ahà apareció esa mujer de poco más de un metro con 40 centÃmetros para mostrar que su altura es mucho más grande que una estadÃstica. Simone Biles está en nuestro paÃs. Y fue recibida con honores. Con la mejor carne, un buen vino y la pasión, que es una firma celeste y blanca en todo el mundo.