9 de octubre de 2025
Tras la falta de nieve durante el invierno, hay alerta en Mendoza por una bajante en el caudal de agua de los ríos
Las autoridades remarcaron que la escasez de nevadas en la zona cordillerana tendrá consecuencias directas en la disponibilidad durante el verano, lo que afectará múltiples actividades productivas
En palabras del superintendente de Irrigación, Sergio Marinelli, el diagnóstico expuesto va en la misma lÃnea que los registros acumulados durante los últimos años. “El rÃo Mendoza está en los 1.300 hectómetros cúbicos (hm³) de un año medio, estamos en 835 hm³, esto hace que de los años malos que tuvimos, recordarán que tuvimos entre 10 y 12 años, según el rÃo, de sequÃa; de escasez extrema. Bueno, este serÃa el penúltimo año, no el más malo, sino el que le sigue hacia arriba, con muy poca cantidad de aguaâ€, remarcó durante la presentación.
El rÃo Mendoza, uno de los cursos de agua clave para la provincia, afronta una situación de sequÃa hidrológica moderada. Para la temporada anterior, 2024-2025, el escurrimiento registrado fue de 1.370 hm³, mientras que para la temporada venidera el derrame esperado apenas alcanza los 845 hm³, equivalente al 61% de un año medio, según la medición oficial en el aforo Guido.Este descenso responde de manera directa a la falta de nieve acumulada en la cordillera durante el último invierno, fenómeno que, a su vez, es atribuido al cambio climático y la reducción sostenida de reservas glaciares.En el caso del rÃo Tunuyán y los arroyos asociados, el pronóstico señala también un escenario de sequÃa hidrológica moderada. Para la temporada anterior se relevaron 1.083 hm³ y en el ciclo 2025-2026 se calcula que los escurrimientos rondarán los 535 hm³, apenas el 63% del promedio histórico en la zona del aforo de Valle de Uco.Para el rÃo Diamante, el informe indica una baja significativa: de los 841 hm³ de la temporada pasada se pasará a 605 hm³, una cifra que indica apenas el 62% del caudal considerado normal en la sección de aforos La Jaula. La preocupación se extiende al rÃo Atuel, en el que, si bien la caracterización es de escasez más que de sequÃa moderada, el derrame caerá de 1.006 a 795 hm³, lo que representa el 73% del promedio en la sección La Angostura.
El rÃo Malargüe, otro de los cursos con registro bajo, verá reducidos sus Ãndices: de los 310 hm³ proyectados para 2024-2025 se pasará a solo 180 hm³ en el nuevo ciclo, es decir, solo el 60% del volumen de un año promedio, con el punto de referencia en el aforo La Barda.A la hora de analizar las causas de esta drástica reducción, la referencia central es la escasez de nevadas en la cordillera mendocina, que impacta de forma directa sobre los escurrimientos durante el ciclo estival. El superintendente Marinelli calificó la problemática como parte de una “nueva normalidadâ€, reforzando la noción de que los episodios de escasez, antes excepcionales, se han vuelto recurrentes y condicionan cualquier proyección agrÃcola, energética y de abastecimiento urbano.
“Venimos de hace 8 años hablando de que hay que trabajar sobre la demanda, que hay que planificar, por eso este año presentamos un Plan de SequÃa que es una metodologÃa y cada cuenca tomará las medidas que vea que tiene que tomar a través de los representantes de los usuarios que son las Inspecciones de Cauce en conjunto con nuestros subdelegados. Pero con datos, que es lo más importanteâ€, subrayó Marinelli.“El problema lo vamos a tener el año que viene. Va a ser un año malo. Este año estamos bien, pero el año que viene noâ€, dijo el director de Gestión HÃdrica, Rubén Villodas, en el medio local Mdz.
