23 de septiembre de 2025
Científicos proponen una nueva hipótesis sobre la formación de Mercurio
Un estudio publicado en Nature utilizó simulaciones numéricas avanzadas para analizar este planeta
El nuevo“Mediante simulación, demostramos que la formación de Mercurio no requiere colisiones excepcionales. Un impacto rozante entre dos protoplanetas de masas similares puede explicar su composición. Este escenario es mucho más plausible desde un punto de vista estadÃstico y dinámicoâ€, explicó Franco.
El equipo de investigación partió del hallazgo, obtenido en estudios anteriores, de que las colisiones entre objetos de masas comparables son considerablemente más frecuentes que aquellas entre cuerpos muy desiguales. El objetivo fue comprobar si este tipo de eventos podrÃa dar lugar a un planeta con las caracterÃsticas observadas en Mercurio.El escenario planteado sitúa la colisión en una fase relativamente tardÃa de la formación del Sistema Solar, cuando varios cuerpos rocosos de tamaño similar competÃan por espacio en las regiones internas, próximas al Sol. Franco describió este entorno como “un vivero de embriones planetarios, interactuando gravitacionalmente, perturbando sus órbitas e incluso colisionando, hasta que solo quedaron las configuraciones orbitales bien definidas y estables que conocemos hoyâ€. Su formación académica incluye una licenciatura en matemáticas y una maestrÃa en fÃsica por la Facultad de IngenierÃa y Ciencias de la Universidad Estadual Paulista, campus de Guaratinguetá (FEG-UNESP).Esta herramienta, ampliamente utilizada en cosmologÃa, astrofÃsica, dinámica planetaria, ingenierÃa y gráficos por computadora, se basa en la función lagrangiana desarrollada por Joseph Louis Lagrange (1736-1813), que describe la evolución de un sistema siguiendo el movimiento individual de cada partÃcula constituyente a lo largo del tiempo. A diferencia del enfoque euleriano, propuesto por Leonhard Paul Euler (1707-1783), que observa lo que ocurre en puntos fijos del espacio, el método lagrangiano adopta la perspectiva de la partÃcula en movimiento.
Esta aproximación ayuda a explicar por qué Mercurio presenta una masa total baja pese a su núcleo metálico sobredimensionado y por qué conserva únicamente una delgada capa de material rocoso. El investigador señaló: “Asumimos que Mercurio tendrÃa inicialmente una composición similar a la de los demás planetas terrestres. La colisión habrÃa destruido hasta el 60% de su manto original, lo que explicarÃa su mayor metalicidadâ€.
El nuevo modelo también resuelve una limitación de los escenarios previos. En estos, el material desprendido durante la colisión suele reincorporarse al propio planeta, lo que impedirÃa la desproporción actual entre núcleo y manto. En cambio, la hipótesis propuesta sugiere que, dependiendo de las condiciones iniciales, parte del material arrancado podrÃa ser expulsado y no regresar jamás, lo que preserva la estructura observada. Franco argumentó: “En estos escenarios, el material arrancado durante la colisión es reincorporado por el propio planeta. Si este fuera el caso, Mercurio no presentarÃa su actual desproporción entre núcleo y manto. Pero en el modelo que proponemos, dependiendo de las condiciones iniciales, parte del material arrancado podrÃa ser expulsado y no regresar jamás, lo que preserva la desproporción entre núcleo y mantoâ€.El modelo desarrollado por el equipo de Franco podrÃa aplicarse al estudio de la formación de otros planetas rocosos y contribuir a esclarecer los procesos de diferenciación y pérdida de material en el Sistema Solar primitivo. Los próximos pasos de la investigación contemplan comparaciones con datos geoquÃmicos de meteoritos y muestras obtenidas por misiones espaciales dedicadas al estudio de Mercurio, como BepiColombo, una iniciativa conjunta de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA).
A pesar de que Mercurio sigue siendo el planeta menos explorado del sistema solar, la situación está cambiando. “Hay una nueva generación de investigaciones y misiones en marcha, y aún quedan muchas cosas interesantes por descubrirâ€, concluyó Franco.