19 de septiembre de 2025
Un científico de Harvard genera polémica al sugerir que el asteroide 3I/ATLAS es un objeto tecnológico extraterrestre
El astrofísico estadounidense, que en 2019 había afirmado que el asteroide Oumuamua era un visitante de otro mundo, publicó un nuevo estudio en el que desliza un comportamiento extraño del nuevo visitante
Su paso desató entusiasmo y debate en la comunidad cientÃfica, no solo por sus caracterÃsticas fÃsicas sino también por una teorÃa inesperada que sugiere un posible origen artificial, vinculado a una posible visita de vida extraterrestre.
El astrofÃsico Avi Loeb, jefe del proyecto Galileo, y director fundador de la Junto con Adam Hibberd y Adam Crowl, el astrofÃsico de Harvard Este cientÃfico israelà de la Universidad de Harvard, autor de más de mil artÃculos, tan aclamado como polémico, argumenta que su órbita retrógrada, que avanza en dirección opuesta a la de la mayorÃa de los cuerpos del Sistema Solar, y su alineación casi perfecta con el plano de la eclÃptica presentan una probabilidad de ocurrencia aleatoria de apenas 0,2%. Según el estudio, 3I/ATLAS ha mostrado comportamientos poco comunes mientras cruza el Sistema Solar. Los cientÃficos detectaron estos rasgos extraños a partir de mediciones de luz y posición del objeto. Propusieron la idea de que podrÃa tratarse de un objeto tecnológico, incluso con intenciones hostiles, basándose en teorÃas cientÃficas conocidas como el “Bosque Oscuro†y la “Paradoja de Fermiâ€.Señalan que 3I/ATLAS combina caracterÃsticas nunca vistas en otros cometas o asteroides, lo que lo convierte en un objeto único hasta ahora. Loeb explicó que “esta anomalÃa de polarización pone de relieve que 3I/ATLAS es diferente de los objetos interestelares previosâ€.
El cientÃfico recordó que El astrofÃsico advierte que 3I/ATLAS pasará cerca de Venus, Marte y Júpiter, y su punto más cercano al Sol será en una zona opuesta a la Tierra, lo que complica su estudio detallado.Además, la baja inclinación retrógrada del plano orbital de 3I/ATLAS respecto a la eclÃptica ofrece diversas ventajas a una Inteligencia Extraterrestre (IET), ya que le permite acceder a nuestro planeta con relativa impunidadâ€, destacó Loeb, que insiste en que una nave alienÃgena ronda alrededor de la Tierra.
Otro elemento que alimenta la hipótesis es el tamaño. Para un objeto interestelar de 20 kilómetros, deberÃan haberse detectado millones de cuerpos más pequeños antes, algo que no ocurrió.
A esto se suma que las mediciones iniciales no mostraron las caracterÃsticas espectrales tÃpicas de un cometa, como una “cola†de gas claramente definida, aunque otros astrónomos explican que la distancia actual puede ocultar ese rasgo.En su visión, ignorar un escenario improbable pero potencialmente devastador serÃa un error.
El investigador no es ajeno a la polémica sobre objetos extraterrestres. Incluso en 2023 vinculó esférulas metálicas halladas en el PacÃfico con restos de otro cuerpo interestelar. Su insistencia en considerar la hipótesis tecnológica lo convirtió en una figura que divide a la comunidad cientÃfica.Astrónomos de la NASA y de la Agencia Espacial Europea describen a 3I/ATLAS como un cometa clásico, formado por agua congelada y dióxido de carbono.
“Si rastreas su órbita hacia atrás, parece proceder del centro de la galaxia, más o menosâ€, señaló Paul Chodas, director del Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra de la NASA.
La primera señal del nuevo visitante llegó como una anomalÃa. Un punto de luz se movÃa a una velocidad superior a 209.000 kilómetros por hora y mostraba una trayectoria que no coincidÃa con la de ningún cuerpo conocido.Los astrónomos determinaron que el cometa se aproximará al Sol a fines de octubre, cuando alcance su perihelio a 1,4 unidades astronómicas, equivalente a unos 210 millones de kilómetros. El visitante pasará a más de 240 millones de kilómetros de la Tierra, por lo que no representa amenaza alguna.
3I/ATLAS pertenece a la categorÃa de cometas conocidos como “bolas de nieve cósmicasâ€. Según el astrónomo Claudio MartÃnez, “se trata de un cometa y se le ha detectado una cola y una pequeña nube de gas en la cabeza. Su trayectoria es que proviene de otro Sistema Solar, y está pasando por el nuestro ahora. En octubre se presentará brillante y observable con pequeños telescopios, pero no a simple vistaâ€.
La magnitud del hallazgo no se limita a su tamaño. Su brillo y la prominente cola de gas y polvo, visibles incluso con telescopios de aficionado, ofrecen una oportunidad única para estudiar la composición de estos viajeros galácticos.
El descubrimiento de 3I/ATLAS se suma a una corta lista de objetos interestelares que visitaron el Sistema Solar. El primero fue ‘Oumuamua en 2017 y el segundo, 2I/Borisov, en 2019. Ambos revolucionaron la forma en que los cientÃficos entienden la dinámica del espacio profundo.
Mark Norris, astrónomo de la Universidad de Central Lancashire, anticipó que el próximo Observatorio Vera C. Rubin, que escaneará el cielo completo cada pocos dÃas, podrÃa detectar “hasta 10.000 objetos interestelares cruzando el sistema solarâ€.
3I/ATLAS continuará su recorrido sin regresar jamás. Alcanzará su punto más cercano al Sol a fines de octubre y, si las condiciones lo permiten, podrá observarse con telescopios medianos antes de perderse tras el astro. Reaparecerá a principios de diciembre en el otro lado de su órbita para después seguir su camino hacia el espacio interestelar. Dejará, sin embargo, una valiosa colección de datos que ayudará a entender cómo se forman y evolucionan estos mensajeros de otros sistemas.Para los astrónomos, cada observación de un objeto interestelar es una ventana al pasado cósmico y una oportunidad para ampliar el conocimiento de nuestro lugar en la galaxia.
