Lunes 17 de Enero de 2022

MUNDO

20 de marzo de 2015

Un eclipse solar lleva la noche a pleno día en el hemisferio norte

Desde temprano, la luna comenzó a tapar el sol en Europa. El fenómeno siguió su curso por Asia y Oriente Medio. Y terminará en el Polo Norte.


Algunos tuvieron más suerte que otros. Y al final el mágico espectáculo de un eclipse solar quedó sujeto a las benditas nubes. En Gran Bretaña, por ejemplo, se lo perdieron. Y no se vio nada, salvo un cielo gris. Pero en buena parte del hemisferio norte el show estuvo ahí para disfrutar: ver llegar la noche en pleno día.

Desde primera hora de la mañana, los científicos empezaron a observar desde el océano Atlántico cómo la luna escondía parcialmente el sol.

"Es muy bonito. Es uno de los espectáculos astronómicos más maravillosos que se pueden ver", celebró el astrofísico Alfred Rosenberg, uno de los primeros que han podido disfrutar del evento desde el observatorio de las islas Canarias.

El eclipse tiene un recorrido que arrancó en Europa. Seguirá su curso en el noroeste de Africa y Asia, y luego en Oriente Medio antes determinar su recorrido cerca del Polo Norte.

Un hombre usa lentes especiales para apreciar el eclipse solar en Atenas. / Reuters

Como es habitual, las autoridades han multiplicado las advertencias, exhortando a la población a llevar lentes de protección especial para evitar graves lesiones oculares.

Para esquivar las malas condiciones atmosféricas, habrá aviones que embarquen a científicos y amantes de la astronomía, para permitirles ir a contemplar el "sol negro" por encima de las nubes. Previo pago de varios centenares de euros por cabeza. Un grupo de 50 daneses fletó un Boeing 737, especialmente para la ocasión.

Por décima vez desde el inicio del siglo XXI, el eclipse solar será total, pero solo podrá verse el fenómeno íntegro desde territorios remotos del planeta. Un eclipse solar total es cuestión de distancia y alineación: es necesario que la luna se intercale con el sol en un eje perfecto y a una distancia lo suficientemente próxima de nuestro planea como para que el diámetro aparente del satélite sobrepase al del astro rey, tapándolo completamente.

La luna tapa al sol en San Petersburgo, durante el eclipse solar en el hemisferio norte./ AP
 

Por casualidad, el eclipse coincide con el equinoccio de primavera, cuando el Sol pasa del hemisferio sur al hemisferio norte, así como con la "Superluna" (luna llena en perigeo, el punto en que el satélite se halla más próximo a la Tierra). Tantos episodios astronómicos juntos pusieron a los supersticiosos en estado de alarma.

Pero la realidad indica que salvo un bajón de presión en las redes eléctricas que se nutren de luz solar y una suba en las mareas en las costas del Altántico, no habrá otros incovenientes que enfrentar.


 

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