29 de agosto de 2025
Japón publicó un video hecho con IA de una explosión del Monte Fuji para mantener alerta a la población

Una simulación oficial muestra los posibles efectos de una explosión volcánica sobre Tokio y alerta a los habitantes sobre la importancia de estar preparados
Japón se ubica en el Anillo de Fuego, una franja del planeta con alta actividad volcánica y sísmica alrededor del océano Pacífico. Terremotos y erupciones volcánicas forman parte del día a día y la cultura de prevención. Sin embargo, en el último año, las autoridades han endurecido el tono de sus mensajes.
El Día de Prevención de Desastres Volcánicos, el gobierno difundió otro video de simulación y reforzó la necesidad de prepararse. Las advertencias buscan fortalecer una conciencia colectiva frente a riesgos inminentes, aunque la reacción de la población ha sido variada.
Muchos residentes expresaron inquietud tras la difusión del video. Mayotan, usuaria de internet, afirmó en X (ex-Twitter) la gravedad del impacto en la red de transporte en Tokio si llega la ceniza. Otros, como Suu, enumeraron los artículos necesarios para enfrentar una emergencia (“Estufa de casete, linterna, agua, comida”), aunque subrayaron la dificultad de afrontar un corte eléctrico en pleno verano japonés, cuando las temperaturas alcanzan niveles extremos.Un escenario de erupción a gran escala en el Fuji sería devastador. El gobierno estima que se producirían 1.700 millones de metros cúbicos de ceniza volcánica, de los cuales 490 millones podrían acumularse en carreteras, edificios y terrenos, lo que requeriría esfuerzos masivos de limpieza. La ceniza amenazaría la estabilidad de estructuras vulnerables, incluidas casas de madera, y oscurecería completamente el cielo en Tokio, dejando la ciudad en penumbra incluso en pleno día.
Las pérdidas económicas se estiman en 2,5 billones de yenes (USD 16.600 millones). Incluso pequeñas acumulaciones de ceniza de más de tres centímetros harían intransitables muchas vías, mientras la logística y el abastecimiento se verían gravemente afectados. El peso acumulado podría derribar tendidos eléctricos y causar apagones, acentuando la emergencia en todos los frentes.