25 de agosto de 2025
Friedrich Merz afirmó que Alemania debe buscar nuevos socios comerciales en Sudamérica, Asia y África
Las declaraciones se produjeron durante un acto oficial en Berlín, en medio de la incertidumbre sobre el futuro del comercio europeo y el impacto de los nuevos aranceles de Estados Unidos
El pacto formaliza compromisos adicionales: la UE adquirirá grandes volúmenes de energÃa —gas, petróleo, productos nucleares— por unos 750.000 millones de dólares, y aumentará sus compras de armamento y chips de inteligencia artificial hacia EEUU.
En el plano económico, Alemania ha sentido ya los efectos adversos. Durante el primer semestre de 2025, sus exportaciones hacia Estados Unidos cayeron un 3,9 %, lo que redujo el superávit bilateral en un 12,8 %, de acuerdo con la Oficina Federal de EstadÃsticas alemana.La Federación de la Industria Alemana (BDI) y la Confederación Alemana de Cámaras de Industria y Comercio (DIHK) advirtieron que el impacto de los aranceles podrÃa ser “profundamente negativo†para la economÃa exportadora alemana si Estados Unidos eleva la tasa hasta el 35 %, como ha sugerido el presidente Trump. Según cálculos preliminares de la DIHK, los daños podrÃan alcanzar más de 50.000 millones de euros anuales entre 2025 y 2028, especialmente en sectores como el automotor y el quÃmico.Algunos sectores ya pagan el costo: Volkswagen reportó una caÃda de ganancias de 1.300 millones de euros en el primer semestre, atribuida a los aranceles.La reacción en Europa fue ambivalente. Mientras Von der Leyen defendió el acuerdo como “sólido, aunque no perfectoâ€, que proporciona estabilidad frente a la escalada comercial que habrÃan celebrado Rusia y China, lÃderes como el primer ministro francés François Bayrou calificaron el pacto como un “dÃa oscuro†para Europa, acusándola de ceder ante presiones estadounidenses.Merz destacó que, antes de fin de año, el gobierno debe enfrentar reformas estructurales urgentes en el sistema de protección social. “Tenemos que hacer que nuestros sistemas de seguridad social estén preparados para el futuroâ€, afirmó, subrayando la necesidad de contener el gasto en empleo, pensiones y prestaciones sanitarias.
Ya en marzo de 2025, Merz inició una propuesta para elevar el gasto en defensa por encima del 1 % del PIB, en medio de tensiones sobre la regla del freno de deuda, advirtiendo que el paÃs debe fortalecer su capacidad industrial y militar.Merz ha cultivado durante décadas una reputación como polÃtico pro-estadounidense. Presidió la asociación Atlantik-Brücke, un influyente foro empresarial y diplomático dedicado a estrechar los lazos entre Alemania y Estados Unidos. Sin embargo, desde que Trump volvió a la Casa Blanca, el canciller ha matizado su posición: aunque sigue defendiendo la cooperación transatlántica, advierte que Washington ya no es un socio comercial fiable, sobre todo después de la imposición de nuevos aranceles a los productos europeos.Su crÃtica no era solo transitoria. Tras el pacto, reconoció que evitó “un conflicto comercial que habrÃa golpeado duramente a nuestra economÃa exportadora y nuestro gran sector automotorâ€.
Esa frase resume lo esencial: una Europa que busca mitigar su dependencia de EEUU y avanzar hacia una arquitectura comercial más multipolar, con alianzas sostenibles y estrategias de beneficios recÃprocos.
El llamado es claro: fortalecer la autonomÃa estratégica, garantizar sistemas sociales sostenibles y construir un comercio global más predecible. En tiempos de incertidumbre económica, Alemania quiere recuperar el control de su destino.