22 de agosto de 2025
El pedido de Lighthizer, halcón comercial de EEUU, para enfrentar la amenaza de China: �??Necesitamos a Argentina de nuestro lado�?�
El Representante Comercial de los Estados Unidos durante el primer gobierno de Donald Trump participó de un evento organizado por el Grupo Techint y fue entrevistado por Paolo Rocca. El método chino par hegemonizar la economía global
Según el exfuncionario, la cooperación regional resulta esencial frente al panorama actual: “Lo que necesitamos es que Argentina esté de nuestro lado y los productores de aceroâ€, afirmó. En su intervención, explicó que el sistema de comercio internacional ha provocado en Estados Unidos un déficit comercial anual de un billón de dólares en bienes, cifra que, a nivel global, estimó en USD 1,4 trillones. “Esta situación equivale a transferir la propiedad del paÃs a cambio de consumo actualâ€, subrayó.
Analizando la evolución del orden comercial global, recordó que el sistema multilateral nació en 1944 con los acuerdos de Bretton Woods y en 1947 con el GATT. Sin embargo, Estados Unidos nunca ratificó formalmente este tratado por objeciones del Congreso. Desde los primeros ciclos de negociación internacional hasta la creación de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 1995, Lighthizer observó que no se alcanzaron nuevas rondas multilaterales de negociación: “En vez de negociarse reglas, se judicializaron los conflictos y la OMC se transformó en un organismo de litigio y apelación, lo que aceleró el desencanto de Washingtonâ€, destacó.
La creciente dependencia económica de Estados Unidos respecto de China quedó reflejada en los datos presentados: el saldo neto de inversión internacional estadounidense pasó de positivo a negativo en 2000, y actualmente, los activos controlados por extranjeros dentro de Estados Unidos suman USD 25,5 billones. “Ese capital regresa vÃa compra de acciones, deuda y bienes raÃces, con un efecto devastador sobre la propiedad nacional y los ingresosâ€, detalló.
Durante el intercambio con Rocca, surgió la cuestión sobre la estrategia futura ante el avance chino. Lighthizer sostuvo que “Estados Unidos tiene la obligación de evitar que este conflicto pase de guerra frÃa a guerra calienteâ€. Agregó que Xi Jinping tiene una agenda para reintegrar Taiwán antes de abandonar el poder, aunque buscarÃa hacerlo al menor costo posible y podrÃa decidir no avanzar durante un eventual regreso de Trump.Sin radares, ni comunicación por radio, advirtió que es insuficiente limitarse a “pequeñas zonas protegidas†o barreras tecnológicas especÃficas: “Nadie sabe hoy qué tecnologÃa será clave dentro de algunos años, y el cerco, aunque alto, siempre tiene filtraciones. Solo una polÃtica consciente y coordinada de desacople permitirá responder al desafÃoâ€. Insistió en que esta estrategia debe sumar aliados, entre ellos Argentina, ante el viraje de gobiernos europeos frente al desafÃo de China.
Según Lighthizer, el modelo chino se basa en “polÃticas industriales agresivas, manipulación cambiaria, controles laxos o nulos en materia ambiental, y condiciones laborales y financieras favorablesâ€. Esto deriva en “superávits comerciales eternos†de paÃses como China, Alemania, Japón o Singapur, frente a déficits persistentes en Estados Unidos y otros paÃses occidentales. Señaló que este comportamiento contradice la teorÃa económica clásica sobre los equilibrios automáticos de mercado.Al repasar la respuesta estadounidense bajo Trump, recordó que se impusieron tarifas a productos chinos por USD 380.000 millones y consideró los aranceles como “la herramienta más sencilla y efectiva†para recuperar el balance comercial. Otras opciones discutidas incluyeron certificados de exportación-importación, cuotas o tasas al reingreso de capitales.
Sobre la viabilidad de trasladar la polÃtica de desacople a América Latina y reconstruir cadenas industriales, Lighthizer consideró que “no se puede esperar a consensuar con cuarenta paÃses porque se pierde tiempo valiosoâ€; defendió sumar aliados “uno a unoâ€. Valoró el efecto de la polÃtica de Trump, que instaló el problema chino en la agenda global y observó el giro más asertivo de Xi Jinping frente a la doctrina moderada de Deng Xiaoping.El evento cerró con un llamado de Lighthizer a sumar a Argentina y a los productores de acero de la región a la respuesta occidental, alertando que el proteccionismo estadounidense ha llegado para quedarse y que existe una “confrontación bipartidista y universal†con PekÃn en Washington. Solo una polÃtica común y decidida contendrá el avance chino, planteó el exfuncionario.
