20 de agosto de 2025
La Unión Europea y Estados Unidos siguen negociando la declaración conjunta tras su acuerdo sobre los aranceles
Los negociadores europeos y estadounidenses aún no logran consensuar los términos que definan el alcance del pacto, pese a las presiones para concretarlo en las próximas semanas
EseA pesar del avance polÃtico, persisten los desacuerdos. Según Financial Times, la traba principal radica en la regulación digital: Estados Unidos presiona por concesiones respecto a la Ley de Servicios Digitales de la UE, considerado por Bruselas como “no negociableâ€. Además, la Casa Blanca ha frenado el envÃo de una orden ejecutiva que reducirÃa los aranceles automotrices del 27,5% al 15%, pendiente de definirse en la declaración conjunta.
También tensionan la temporalidad y los detalles sectoriales. Se espera que el acuerdo limite aranceles en productos estratégicos como automóviles, semiconductores y productos agrÃcolas, pero dichos mecanismos todavÃa no están definidos ni respaldados legalmente por la Casa Blanca.En un artÃculo reciente, Financial Times señala que la UE fue presionada por Trump hasta aceptar un acuerdo más beneficioso para EEUU: “El acuerdo aceptó concesiones significativas —como aranceles del 15% frente a cero para los bienes estadounidenses y mayores compras de energÃa y defensa— bajo la creencia de asegurar el compromiso estadounidense con la seguridad europea y la defensa de Ucraniaâ€. Otras voces también cuestionan el coste polÃtico: el editorial del Wall Street Journal critica el acuerdo y lo considera una renuncia a objetivos crÃticos. Destacan, además, que incluso ahora continúa la tasa del 50% sobre acero y aluminio, y que no se abordaron otros temas como impuestos digitales o normas agrÃcolas. En el mismo texto, se señala que el acuerdo podrÃa de hecho encarecer los medicamentos para los consumidores estadounidenses.Financial Times también relató cómo la UE cedió ante lo que describe como “el rodillo arancelario de Trumpâ€. Subraya que Trump superó la capacidad de reacción rápida del bloque, que venÃa preparando una estrategia coordinada de represalias. Las divisiones internas y los contextos geopolÃticos (OTAN, Ucrania) debilitaron su posición. Al final, la UE cedió a un arancel general del 15%, aunque no sobre acero, lo que simboliza una victoria parcial para el proteccionismo estadounidense.La escalada comenzó a principios de 2025, cuando Trump impuso aranceles del 25% al acero y aluminio en marzo, escalando al 50% en junio. Las amenazas se extendieron a autos, productos farmacéuticos, semiconductores y hasta servicios digitales, bajo el paraguas de la polÃtica de aranceles recÃprocos. En abril, anunció aranceles generalizados denominados “Liberation Dayâ€, aunque luego muchos fueron bloqueados judicialmente por exceder la autoridad ejecutiva.La conclusión de la declaración conjunta resulta clave para estabilizar el comercio transatlántico. La Comisión Europea sostiene que, una vez acordada, será una plataforma para seguir colaborando con Washington en reducir aranceles adicionales.
Mientras tanto, en varias capitales de la UE persiste el recelo. La ratificación interna de este acuerdo podrÃa complicarse por la percepción de que se sacrifica competitividad industrial europea por preservar la alianza estratégica.
