13 de agosto de 2025
A 100 años del nacimiento de Carlitos Balá: sus primeros shows sobre el colectivo 39 y su historia de amor con Marthita
El cómico que deleitó a varias generaciones de argentinos había llegado al mundo el 13 de agosto de 1925, hace una década. Murió el 22 de septiembre de 2022 a los 97 años. Sus inicios modestos y sus 67 años de relación con Martha Venturiello, su esposa
HabÃa nacido en 1925 en el barrio porteño de Chacarita como hijo de un inmigrante libanés y de una argentina descendiente de croatas. Su nombre completo era Carlos Salim Balaá. Y era un humorista nato. Sin embargo, a pesar de haber estudiado teatro incentivado por su hermana Norma que lo querÃa sumar a las obras del colegio, sus primeros pasos no los dio en un escenario, sino en el colectivo 39 donde ofrecÃa su show a voluntad.
Cuentan que, por entonces, los choferes de la lÃnea que une el barrio natal de Carlitos con Barracas se peleaban por llevarlo. Y que, en más de una oportunidad, los pasajeros se pasaban de paradas por estar entretenidos con sus ocurrencias. Nadie imaginaba, por aquellos años, lo que vendrÃa después. De hecho, hasta ese momento, él rodaba de un empleo al otro sin tener muy en claro su objetivo. Pero llegó la radio (La revista dislocada, Los tres...), la televisión (El flequillo de Balá, El show de Carlitos Balá), el teatro (Canuto Cañete, conscripto del siete), el cine (El tÃo Disparate, La carpa del amor, Qué linda es mi familia) y el circo (El circo de Carlitos Balá). Profesionalmente, lo logró todo. No obstante, él siempre supo que, lo más importante, estaba puertas adentro de su casa. Con su esposa y sus hijos.La primera vez que Carlitos la vio a Marthita, ella tenÃa apenas 18 años y él estaba por cumplir los 30. Fue en un casamiento, mientras bailaban, cuando quedó flechado por su presencia. Y el mundo se detuvo frente a él. De los 500 invitados que se movÃan al ritmo de La Conga, sus ojos solo podÃan reparar en ella. Asà que, apenas terminó el festejo, se ofreció a acompañarla hasta su casa con la ilusión de poder convencerla de que le aceptara una cita. Y lo logró.Pero no solo se tuvo que acostumbrar a sus incansables bromas. Martita también tuvo que aceptar que todos lo miraran “raro†por su corte de pelo. Es que, desde su juventud hasta el último dÃa de su vida, Carlitos usó flequillo. Y, aunque al principio resultaba llamativo, luego logró imponer el “corte Baláâ€, con el que todas las peluquerÃas del paÃs conocÃan al también llamado estilo “hongo†o “casquito†que lo caracterizaba.
Lo cierto es que, aunque le costó, finalmente Marthita se fue acostumbrado a la personalidad de Carlitos, que a pesar de ser muy tÃmido en la intimidad se mostraba sumamente extrovertido hacia afuera. DecÃa que, con el tiempo, se habÃa dado cuenta de que ese “payaso†que habÃa conocido en una fiesta habÃa resultado ser “el hombre más respetuoso del mundoâ€. Y, tras siete años de noviazgo, ambos oficializaron su relación con una boda que se concretó en 1962.¿Si todo fue color de rosas? Seguramente no, como no lo es para ninguna pareja. Sin embargo, Balá y su esposa lograron encontrar la manera de entender la postura del otro ante cada situación problemática. Y buscaron la forma más armoniosa de solucionarlas, para poder seguir unidos. “Nos conocemos de memoria. Asà como es de exigente, Marthita también me da todos los gustos. Por ejemplo, me cocina todo lo que quiero: empanadas de choclo, empanadas de pollo y sopa de sémola para que yo crezca fuerte y lindoâ€, contaba Balá siempre apelando a la comicidad.
Carlitos decÃa que tenÃa un champagne preparado para celebrar los 100 años junto a Marthita. Y que no le tenÃa miedo a la muerte, porque estaba seguro de que Dios no iba a ser tan injusto de mandarlo al infierno. Lo cierto es que, entre noviazgo y matrimonio, sumaron 67 años de amor. Y solo la muerte de él, ocurrida el 22 de septiembre de 2022, a tan solo un mes de haber cumplido los 97, logró separarlos. Es verdad que, en ese momento, una parte de ella también se fue. Pero también es cierto que la memoria de Balá sigue presente.AsÃ, con el aval de su familia, se intentará mantener el legado de este hombre que conservó las cartas de sus fanáticos ordenadas cronológicamente año por año, el que jamás le negó una foto o un autógrafo a nadie y el que ya estando retirado, después de décadas de éxitos, en 2011 aceptó volver al ruedo junto a Laura Panam Franco y se encontró con que los niños de la era de los celulares también lo amaban. Y preferÃan cantar Aquà llegó Balá junto a él, en lugar de mirar sus pantallas.
