7 de julio de 2025
Brasil: el socio estratégico que Estados Unidos no puede dejar pasar
China ha logrado avances importantes en el país y busca consolidarse como su principal socio estratégico; Washington debe tomarse muy en serio esta avanzada
Brasil es la mayor economÃa de América Latina y una de las más importantes a nivel mundial. Tiene el 44% del gasto militar de toda la región y cuenta con una industria diversificada, un mercado interno de más de 200 millones de consumidores y una creciente capacidad exportadora. Es un socio que puede aportar al crecimiento económico, a la estabilidad hemisférica y a la proyección del poder de Estados Unidos en su propia región. Para las empresas estadounidenses, representa además un mercado vibrante y oportunidades de inversión de alto valor estratégico.
Estados Unidos debe ejercer su liderazgo sin quedar atrapado en los ciclos polÃticos de otros paÃses. Los gobiernos cambian, pero el interés estratégico permanece. El poder de una nación como Estados Unidos no puede depender de afinidades ideológicas momentáneas en otros paÃses. Incluso frente a un gobierno que no comparte nuestros valores, existen múltiples formas de incidir e influir. Brasil tiene sectores empresariales, élites regionales y sociales que reconocen a Estados Unidos como un socio fuerte y confiable. Es ahà donde debemos construir relaciones sólidas, basadas en nuestra capacidad de inversión, cooperación tecnológica y generación de empleo.
Este es también el momento ideal para aplicar la visión de futuro de la polÃtica exterior del presidente Trump, en particular a través de la Corporación Financiera Internacional para el Desarrollo (DFC por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, una de las herramientas más estratégicas creadas durante su primer gobierno. La DFC moviliza la inversión del sector privado para promover los intereses de los Estados Unidos y contrarrestar la influencia de adversarios como China. En ningún otro lugar es esto más importante que en Brasil. El despliegue de los recursos de la DFC allà no sólo profundizarÃa los lazos comerciales entre Estados Unidos y Brasil, sino que también reforzarÃa nuestra presencia geopolÃtica en el hemisferio occidental.
Para una visión que busca hacer a Estados Unidos grande de nuevo, mirar hacia el sur no es una distracción: es parte del plan. América Latina importa, y Brasil es una puerta clave de entrada. La relación con Brasil no solo puede reforzar nuestra economÃa; puede proyectar nuestra influencia y consolidar un entorno favorable a los valores e intereses que defendemos.*El autor es empresario, inversor, filántropo, y miembro de la Junta Directiva de la Universidad Internacional de Florida (FIU)
