9 de mayo de 2025
La bailarina de Morón que llegó a los escenarios de Los Ángeles: �??Mi mayor deseo es estar en un Super Bowl�?�
Belén Riverol tiene 27 años y dejó su carrera de abogada en Buenos Aires para perseguir su sueño en la meca del entretenimiento. Del escritorio a bailar con los coreógrafos y bailarines mas importantes de Hollywood
Los dÃas de aislamiento durante la pandemia de coronavirus llenaron su mente de pensamientos, pero también de estrategias y conclusiones que hoy, se da cuenta, fueron acertadas. “Mientras esperaba la respuesta a mi pedido de la visa, todos los dÃas salÃa a correr. Frenaba en la iglesia, rezaba, volvÃa a mi casa, iba al gimnasio y todas las noches meditaba y me veÃa en Los Ãngeles. Ese era mi único pensamiento, mi único tema y mi rutina“, le cuenta a Infobae.
Belén tiene 27 años y vive en la ciudad a la que llegó empujada por la convicción de que su lugar está en el universo del entretenimiento y no en una oficina. Las horas sentadas, a veces deprimentes, eran muy contrarias a su espÃritu inquieto.Cuenta que en Buenos Aires estudió abogacÃa, se recibió, y trabajó en estudios jurÃdicos, pero lo hacÃa, “por tener un plan Bâ€. Su plan A siempre fue otro: bailar. Y hacerlo al máximo nivel. “Si iba a perseguir una vocación, querÃa ver cuán alto podÃa llegar. En danza, lo más alto está en Hollywoodâ€, resume y demuestra la confianza que siempre tuvo en su talento.“Encontré un programa para trabajar de niñera que me permite estar acá dos años. En mi tiempo libre (trabajo de 9.00 a 17.00) luego puedo entrenar. Es asombroso porque entrené con bailarines y coreógrafos locales que yo seguÃa por las redes porque los bailarines de Los Ãngeles son para los bailarines de Argentina nuestra aspiraciónâ€, admite sobre los dÃas en que su sueño empezaba a hacerse realidad.
Luego de hacer una pausa, reconoce: “Siempre pensé que venirme a Los Ãngeles era un sueño para otra vida. Pensaba: necesito plata, papeles, contactos. Pero con la pandemia me animé. Sentà que si no lo intentaba, me iba a quedar con la duda toda la vidaâ€.Dicen que si una persona desea algo con todas sus fuerzas, el Universo pone todo a su favor. Eso siente Belén que le pasó. En 2022 se mudó definitivamente a Los Ãngeles. AllÃ, su primera meta era entrenar, aprender de los mejores, y luego regresar a Argentina. Pero su talento captó la atención de coreógrafos locales. Llegaron las becas, los contactos y las oportunidades que decÃan que no se habÃa equivocado. “Empezaron a verme, empezaron a llamarme, me becaron. Ahà pensé: tal vez sÃ, quizá me puedo quedarâ€, dice y revive con un nudo en la garganta su propia emoción.Pero para continuar allÃ, necesitaba tener el permiso conocido como “visa de talentoâ€. “Es un permiso reservado a personas con habilidades extraordinarias en el arte, el deporte o la ciencia, que deben demostrar que su trabajo representa un beneficio para los Estados Unidos. Es una de las más difÃciles de obtener. La mayorÃa de los artistas contrata abogados para armar los expedientesâ€, explica.Su deseo hecho realidad la llevó a ser protagonista de algunas notas periodÃsticas que luego sirvieron para sumarlas a las cartas de recomendación, antecedentes que le solicitaron, y con todo en mano —y cruzando los dedos— presentó la solicitud.
“¡Esperé tres meses! No puedo explicarte lo que sentà en el momento de recibir la noticia. Quise grabar mi reacción para tener ese momento de recuerdo, para toda la vida. Es algo que no quiero olvidar nunca“, dice emocionada.Esa visa lograda le permite vivir y trabajar como artista durante tres años. Actualmente, Belén se mueve en un entorno que años atrás parecÃa inalcanzable. Fue parte de videoclips, shows y flashmobs, trabajó con artistas emergentes, bailó en eventos con figuras como Bad Bunny y Mariah Carey, e integra el staff de La Bresh en sus presentaciones por Estados Unidos. También forma parte del circuito de clases con coreógrafos reconocidos, algunos de los cuales trabajaron con Demi Lovato, Beyoncé y 50 Cent. “Hace unos dÃas fui a ver a Beyoncé. Sus bailarines son mis profesores. Es una locura pensar que estoy al lado de personas que antes veÃa como dioses, intocablesâ€, dice feliz.
Su siguiente objetivo, cuenta Belén, es conseguir una agencia que la represente y le permita acceder a audiciones cerradas, uno de los mecanismos habituales en la industria estadounidense del entretenimiento. “Acá los artistas grandes no hacen audiciones abiertas. Los productores llaman a las agencias y les piden su top 50 de bailarines. Sin agencia, muchas puertas no se abrenâ€, explica.Su historia hoy inspira a otros bailarines argentinos que siguen su proceso de cerca. Muchos le escriben para saber cómo lo logró. “Cuando vieron que me aprobaron la visa, muchos me dijeron que los habÃa inspirado. Y eso fue tan fuerte como obtener la visa misma. Saber que abrà una puerta que parecÃa cerrada es hermosoâ€, confÃa.
Belén sabe que puede estar donde quiere estar, pero también que nada está garantizado. “Estoy cada vez más cerca de cumplir mis sueños, pero para seguir luchando por ellos, necesito que la situación migratoria me acompañeâ€.
