9 de mayo de 2025
La insólita historia de �??La hija de Perón�?�, su cuarto de hora de fama y la larga disputa legal con Isabelita
Se llamaba Martha Holgado y a principios de los �??90 surgió de la nada para afirmar que el expresidente era su padre biológico y que la había concebido en 1933 durante una corta relación extramatrimonial con su madre. Un juicio que duró 15 años y las pruebas de ADN que revelaron la verdad
-No, “Juancito†(que asà lo llamaba) quedó estéril en un accidente de moto en 1939…, yo fui concebida en el ’33 –contestaba entonces sin inmutarse.
Martha Holgado decÃa también que Perón la habÃa reconocido casi veinte años después, pero que una conspiración habÃa hecho desaparecer el documento. “Mi padre me reconoció como su hija con el nombre de LucÃa Virginia en un acta notarial en la que constaba el nombre de mi madre y que desapareció misteriosamente de los registros oficialesâ€, explicaba, siempre con las mismas palabras, en cuanta oportunidad se le presentaba.SolÃan preguntarle también por qué habÃa esperado tanto para decir que Perón era su padre, y entonces contaba que habÃa vivido durante muchos años en los Estados Unidos, más precisamente en Los Ãngeles, y que habÃa vuelto al paÃs para luchar legalmente para ser reconocida y que se supiera de una vez por todas la verdad, que no querÃa llevarse el secreto a la tumba. Por eso –insistÃa- habÃa iniciado acciones legales a las que se oponÃa, también judicialmente, la viuda del tercer matrimonio de Perón, MarÃa Estela “Isabelita†MartÃnez de Perón. Como trasfondo, estaba en juego la herencia del general fallecido en ejercicio de la presidencia el 1 de julio de 1974.Cuando contaba la supuesta historia de su vida, Martha Holgado no escatimaba detalles. Según el relato de Holgado, recién supo “la verdad sobre verdadero padre a los 19 añosâ€, solÃa redundar. Situaba el episodio en 1953, un año después de la muerte Eva Perón, la segunda esposa de “Juancitoâ€, cuando un hombre cercano al entonces presidente la citó telefónicamente diciéndole que tenÃa que contarle algo.
“Era el señor Yañez, un custodio y amigo personal de él. Me citó en un lugar neutral y me contó las cosas como eran. Yo no habÃa cumplido veinte años. Fue un shock enormeâ€, decÃa Holgado al detallar su historia.Después de eso, guardó un silencio de cuatro décadas, hasta que decidió que era la hora de contar su “verdad†para que la conocieran todos los argentinos –por qué no– el mundo entero también.
Holgado comenzó a contar su historia a los medios en 1993, cuando faltaba menos de un año para que se cumplieran dos décadas de la muerte del General. Le hacÃan notas en diarios y radios y fue invitada central en un almuerzo de Mirtha Legrand. Para la revista Flash, creada por Héctor Ricardo GarcÃa y por entonces dirigida por Roberto “Tito†Jacobson “La hija de Perón†era un tema digno de ir en la tapa. Quien escribe esta nota era por entonces el jefe de redacción de la publicación.“La contactamos a través del abogado y demoraron en darnos la entrevista. QuerÃan hacerla en un lugar en particular, una Unidad Básica de Quilmes, en una casa antigua. Fue una situación bizarra: habÃan cortado el tránsito en la calle y habÃan puesto un acoplado para hacer un acto polÃtico. Holgado demoró muchÃsimo en llegar y apenas si dijo unas palabras en el acto. Creo que buscaban potenciar esa unidad básica. Recién después pude hacerle la entrevista, donde me contó lo que contaba en todos ladosâ€, recordó Bencivengo años después.
Recordó también que fue a la entrevista con escepticismo –quizá la cuota inevitable de escepticismo que requiere el ejercicio del periodismo- y que lo hablado con Holgado reforzó la idea de que todo se trataba de un montaje. “En ese momento pensé que se trataba de una oportunista, que estaba tratando de ver si podÃan sacar alguna tajada con esta historia. Nunca me tomé en serio lo de Holgado porque cuando hablabas con ella, si apretabas un poco a fondo y pedÃas que te diera alguna precisión, alguna prueba, algo concreto que se pudiera chequear, las respuestas empezaban a diluirse, ella volvÃa a decir generalidades, esquivando el asuntoâ€, explicó.Quizás porque el argumento que señalaba que el General no podÃa tener hijos se habÃa convertido en una roca que amenazaba la credibilidad de la historia, por esos dÃas, apareció, casi de la nada, un antiguo médico personal de Juan Domingo Perón –o por lo menos eso aseguraba él – llamado Hipólito Barreiro. El hombre, que años después publicarÃa una biografÃa del expresidente titulada “Juancito Sosa, el indio que cambió la historiaâ€, empezó también a pasearse por los medios de comunicación. “La historia de que Perón era estéril no es cierta. Estoy seguro de la que señora Martha Holgado es su hijaâ€, aseguraba.
No solo eso, iba también más allá: descartaba la esterilidad del General, posterior al nacimiento de Holgado a raÃz del accidente con la moto, y sostenÃa que Perón habÃa tenido otra hija en 1941, aunque no podÃa dar cuenta de su identidad. La historia de esta segunda hija era digna de una novela de aventuras. “Hay otra hija, que engendró durante un viaje a Europa y testimonios de personas muy cercanas al General certifican que Jorge Antonio fue enviado por él a Europa a buscar a esa hija y no la encontró, pero pudo saber que efectivamente la criatura habÃa nacido en un convento de monjasâ€, decÃa el doctor Barreiro.Es probable que, además de darle sustento “cientÃfico†a los reclamos de Martha Holgado, el doctor Hipólito Barreiro buscara tener su cuarto de hora de fama al colgarse de la historia. Pero no tardaron en aparecer, también de la nada, otros protagonistas que intentaron hacer un lucrativo negocio con ella.
Un llamado telefónico a la redacción de Flash abrió esta nueva vertiente del tema. Del otro lado de la lÃnea, un hombre que no se identificó aseguraba tener fotos de una joven Martha Holgado en compañÃa de Perón y las ofrecÃa. “Jacobson me encargó ir a verlo. En realidad, no era uno sino dos tipos que nunca supe cómo se llamaban, porque nunca quisieron decirme sus nombres. Primero me citaron en el lobby de un hotel de la avenida Diagonal Norte, pero no aparecieron. Después de algunas vueltas, la reunión se hizo en un bar de Independencia, a un par de cuadras de la 9 de Julio. La primera impresión que me dieron los tipos fue malÃsima, porque los veÃa truchos, a cada rato se levantaban por turnos, iban al baño y volvÃan, duros. Estaban pasados de merca. PedÃan guita por la fotoâ€, contó después el entonces joven cronista Bencivengo.Como todas las historias, con el correr del tiempo la de la supuesta hija de Perón fue diluyéndose y perdió espacio en los medios hasta quedar en el olvido. En cambio, la batalla legal de Martha Holgado con MarÃa Estela MartÃnez, viuda de Perón, siguió adelante. Durante años, “Isabelita†se opuso a que se exhumaran los restos del General para realizar análisis de ADN que confirmaban o descartaran su vÃnculo con Holgado. Nadie estaba seguro de cuál serÃa el resultado y habÃa una herencia de por medio.
Finalmente, en 2006 la jueza Marta Ilundain –a cargo de la causa- dictaminó que se realizara la prueba, que al final fueron tres: la ordenada por la Justicia, en el Primer Centro Argentino de Inmunogenética (Pricai), dependiente de la Fundación Favaloro; la pericia de parte exigida por la querella entablada por la viuda de Perón, en el Laboratorio de BiologÃa Molecular del Centro de Procesos de Córdoba (Ceprocor); y la encargada por los abogados de Holgado, a cargo del perito Gustavo Penacino, que la realizó en su laboratorio y también envió muestras a un laboratorio de Madrid.Martha Holgado murió menos de un año después, el 7 de junio de 2007. Hasta el último de sus dÃas, siguió sosteniendo que su padre biológico era Juan Domingo Perón. “Con o sin ADN yo nacà como la hija de Juancito y voy a morir como hija de Juancitoâ€, insistÃa, aunque ya nadie tenÃa interés en escucharla.
